Blog

Bar Aliatar


Hay un bar en el centro de Granada que se esconde entre 2 calles principales (Salamanca y Príncipe) y que ofrece bocadillos desde hace más de 50 años. El bar Aliatar, o conocido por algunos como “los perros”, es muy conocido por los autóctonos de la ciudad y aledaños, pues lleva décadas atendiendo a una clientela que lo mismo desayuna un perrito con una cerveza Alhambra que se merienda un bocata de ensaladilla rusa, y es que la carta de bocadillos calientes y fríos llama la atención por su variedad y, sobre todo, por su peculiariedad.

Para empezar, hay opción de pedir el tamaño grande o el mediano, aunque el camarero me confesara, al preguntarle, que la diferencia es mínima entre uno y otro. Luego, podemos escoger entre los calientes y curiosos “San Francisco”, queso fundido, Cabián (sobrasada, foie-gras y anchoas), habas, etc, o los fríos como el de espárragos, “africano” (Huevo duro con anchoas y mayonesa) o el más surrealista de todos: el de ensaladilla rusa, que se sirve con una enorme cantidad metida entre el bollo de pan, a riesgo de que la mezcla salga disparada en cuanto le hinquemos el diente.

El local mantiene la estética de antaño, con suelo cerámico, barra de acero inoxidable, paredes de espejo, alguna que otra foto antigua del bar y una luz fluorescente de lo más triste, lo que otorga al ambiente cierto aire decadente.

Bar El Roble

barra del bar
También conocido como El Roure (en catalán), este bar de tapas y situado en el emblemático barrio de Gracia de Barcelona es un clásico entre los clásicos, pues se abrió en 1889 y, poco más o menos, mantiene ese aire de bar auténtico desde entonces. Con un amplio horario de lunes a sábado y las retransmisiones de los partidos del Barça, este bar es famoso en su barrio y, por ello, imagino, está siempre hasta arriba de gente.

Seguramente sería aplicable para este bar el refrán “cría fama y échate a dormir”, pues tengo que decir, categóricamente, que las tapas de El Roble no valen nada de nada.

A saber, pedimos una de bravas, una esqueixada (ensalada de bacalao), unas croquetas de jamón y pulpo a la gallega. Excepto la ensalada, que no estaba mal, todo lo demás pecaba de desidia y ganas de hacerlo mal, pues las patatas bravas eran prácticamente incomibles, el pulpo a la gallega estaba muy soso (algo que nunca antes me había pasado) y las croquetas eran de Pescanova, por lo menos; eso sí, a precio de unas caseras.

Bar Alastruey

Bar Alastruey
Actualizado 26-10-2017: Hemos visitado de nuevo el bar, actualizando las fotos y la información.
_____________________________
Situado estratégicamente, el Bar Alastruey se mantiene ajeno a los turistas de Barcelona gracias a que, aún estando en pleno centro, lo encontramos en una callejuela paralela a Vía Laietana y a un lado del Mercat de Santa Caterina. Por lo tanto, la parroquia de este bar es autóctona y muy fiel.

A pesar de que el rótulo de la fachada es nuevo (un accidente con una pelota), entrar en el Alastruey es como viajar 50 años atrás. No parece que hayan cambiado mucho las cosas y, aún así, todo está impecable e impoluto.

A nivel gastronómico, podemos decir que solo por la ENSALADILLA RUSA del Alastruey merece que hagamos una visita, al menos, una vez en la vida. Muy recomendable es el menú de 15,50€ (de comida tradicional) y el resto de la carta. Nosotros, en nuestra reciente visita, nos decantamos por la ensaladilla rusa ¡obvio!, unos calamares a la romana, un xató y una merluza. ¡Buenísimo!

Bar Quimet & Quimet

Vaya por delante que el Quimet & Quimet es uno de esos bares o establecimientos de sobras conocido (sobre todo por los extranjeros armados con sus fantásticas guías) que no necesita publicidad. Y no la necesita no solamente porque la calidad sea su principal valedor sino por que apenas requiere de unas 20 personas para que el local esté a reventar. Sin duda las dimensiones del Quimet & Quimet son inversamente proporcionales a su fama.

El local ejerce de bar bodega y prueba de ello son la gran cantidad de botellas que se pueden apreciar en las paredes del local. Tienen una gran variedad de licores pero no cabe duda de que el reclamo principal son sus montaditos o combinados que realizan en la misma barra a partir de todo tipo de conservas y quesos de calidad.

El local no dispone de cocina por lo que toda la comida que sirven es fría y eso, lejos de ser una limitación, se convierte en el hecho más característico y original del local.Tienen una buena variedad de montaditos: de salmón, de mojama, de foie…y 3 clases de combinados: de marisco, vegetal y de carne.

Bar Tomás

Actualizado 4-2-2013: a partir de Marzo, el bar cambia su horario; consulta al final del artículo.
____________________________
Si hablamos de patatas bravas, sólo podemos pensar en un sitio: Bar Tomás, el Tomás, Can Tomás… lo que sea, pero este bar de Sarrià es mundialmente famoso por eso mismo, las bravas.

Qué decir de las bravas del Tomás; pues que son sencillamente deliciosas, ideales, perfectas… todo un regalo de los dioses que, por mucho que quieras, nunca te cansas; y, encima, hacen para llevar ¿se puede pedir más? Pues, hombre, hay algunas cosas mejorables en el Tomás pero, como dirían en la película Snatch: Cerdos y Diamantes: “¿y a quién coño le importa?”

Porque las croquetas no matan, la ensaladilla rusa tiene días y los camareros, aunque mayormente simpáticos y diligentes, quedan eclipsados por ese señor de pelo canoso que siempre te habla como si le acabaras de despertar de una plácida siesta.

Bar La Plata

Actualización 9-9-2012: hemos añadido una nueva foto y editado el texto.
_______________________

Si hay un bar que lleve todo la vida en Barcelona, ese es el bar La Plata, un local muy pequeño en el barrio gótico que respira mucha historia en cada una de sus losetas.

Con una pequeña barra y algunas mesas de hierro forjado, la gente que acude a La Plata es básicamente autóctona de día y sobre todo turista de noche, lo que provoca que el local se llene hasta los topes.

Lo curioso de La Plata es que se vale con 3 platillos estrella: una ensalada sencilla de tomate, cebolla y aceitunas arbequinas; un pincho de butifarra y los BOQUERONES, indiscutibles reyes del bar.

Bar La Bodegueta

bar de tapas en el Eixample

La Bodegueta es un clásico en pleno centro de Barcelona, tanto es así que en cuanto termina la jornada laboral, es prácticamente imposible de encontrar un hueco. Toca apuntarse a la lista y esperar.

Una vez dentro, el ambiente es agradable y, por extraño que parezca, no hay guiris en la costa. Botellas de vino repartidas por las paredes, murales cerámicos antiguos, boticas, mesas antiguas… Ahora toca probar las tapas de este local e intentar descubrir por qué está siempre a reventar.

Pedimos una de bravas, una ensaladilla rusa, un pulpo a la gallega y unas croquetas de pollo (sí, todo muy clásico). A excepción de la ensaladilla, todo lo demás era bastante bastante mediocre: las bravas malas y refritas, el pulpo era puro chicle y las croquetas estaban algo resecas. Entonces, ¿a qué viene tanto éxito?¿nos equivocamos de tapas?