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Tickets, el bar de tapas con “historia” que Ferran Adrià abrirá en Barcelona


El archiconocido y tan valorado cocinero Ferran Adriá se trae algo entre manos, y es que, junto a su hermano Albert y los hermanos Juan Carlos, Borja y Pedro Iglesias, va a abrir dos locales en el calle Paral·lel 164, en Barcelona, aprovechando un poco el tirón de la reapertura del mítico El Molino, tras años de remodelación.

Ya sabemos todo lo que cuesta ir a comer a El Bulli, porque es casi imposible reservar mesa (vale, y porque ahora está cerrado) y porque el chef maneja unos precios bastante prohibitivos.

Pues bien, uno de los bares, el 41º, mantendrá ese nivel de elitismo, pero el otro, el Tickets (nombre que hace referencia a los teatros de la misma calle Paral·lel), pretende ser un bar de tapas contemporáneas pero, según él, a un precio más asequible. A saber: unos 40-45 €

Bar La Bombeta


La Bombeta es un bar muy conocido en el barrio de La Barceloneta de Barcelona, ya sea por su cercanía al Paseo Joan de Borbó, ruta de peregrinaje guiri para los que van y vienen de la playa, como por sus tapas.

Es curioso que cuando entras en La Bombeta, el local y, sobre todo, la frase que hay puesto bajo los toneles “no hablamos inglés pero hacemos unas bombas cojonudas” te llevan a pensar que aquél es un bar agradable y en el que pasarás un buen rato. Nada más lejos de la realidad.

Creo que los camareros, para entrar a trabajar ahí, pasan algún tipo de examen psicotécnico para valorar el grado de incompetencia y borderío; si no llegan a unos niveles extremadamente altos, no son contratados. Es para flipar que atiendan a los clientes sin ni siquiera mirarles a la cara, que pasen de ti 300 veces cuando les llamas y que se larguen sin avisar mientras les estás pidiendo. ¿De verdad tenemos que aguantar eso?

Bar Mundial

Actualizado el 12-01-2016. Hemos añadido fotografías de nuestra última visita: chipirones, pimientos del padrón, calamar ibérico y bacalao en salsa de soja. Salimos rodando, eso sí, todo estaba riquísimo.

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Escondido en el barrio del Borne de Barcelona se encuentra el emblemático bar Mundial, un clásico que lleva abierto desde 1925 y que, poco más o menos, mantiene la misma estética de antaño: suelo de terrazo, paredes alicatadas, mesas de hierro forjado… aunque también hay una parte ampliada sin ningún rigor estético pero con afán de hacer más caja.

Llama mucho la atención que el local esté forrado, casi en su totalidad, de fotografías antiguas de boxeadores e, incluso, de un mural enorme a modo de collage coloreado con más retratos de boxeadores. Preguntando, nos enteramos de que hubo una época, del 1929 al 1967, en el que aquello era un punto de encuentro de una peña de boxeadores, así que no sólo descubrimos que todo tiene un por qué sino que agradecemos que hayan optado por mantener ese look tan auténtico y carismático.

Si bien el Mundial parece ser especialista en marisco, optamos por pedir clásicos del menú, como unas patatas bravas, pimientos del padrón, una cazuelita de chistorras y, fuera de carta, un bacalao con chips de butifarra negra.

Bar Casa Pagès

El Bar Casa Pagès es uno más de los muchos bares que pueblan el barrio de Gracia, que no destaca por nada en particular pero que resulta involuntariamente acogedor. El encanto del local radica en su falta de pretensión y en su aspecto añejo que ha sabido envejecer sin perder personalidad y sin sufrir grandes cambios.

Se mezcla con naturalidad una clientela mayoritariamente joven con algunos ancianos asiduos -de la quinta del dueño del local- que pasan sus despreocupadas y desocupadas tardes sentados en alguna de las mesas, aunque, para regocijo de estos “abuelos”, hay una abundante rotación de camareras (por lo visto no se estila el género masculino para estos servicios) que cumplen de forma correcta con su cometido.

La cocina abre a partir de la 21.00h y se especializa en ensaladas, tortillas, bocadillos con nombres de filósofos(?) y unas patatas bravas más que correctas aunque sin comparación posible con las del bar Tomás (las comparaciones son odiosas).

Bar Salvat

Actualización: existe un nuevo post sobre el Bar Salvat desde que cambiara de dueños. Toda la información actualizada allí.
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El bar Salvat, ubicado en un recóndito rincón del barrio de Sants, es a las anchoas lo que el bar Tomás a las patatas bravas. Y al igual que en el caso del Tomás, poco importa si hacen otra cosa.

La combinación estrella son las anchoas (carnosas y bien sazonadas) con un plato de guindillas verdes dulces, un poco de pan con aceite y una buena cerveza negra de presión servida bien fría (el barril lo tienen en el interior de la cámara frigorífica).

El auténtico secreto de las anchoas – que sirven a lo largo de todo el día- es, sin duda, la labor de limpieza exhaustiva que realiza metódicamente uno de los dos empleados del bar. La calidad de la materia prima hace el resto.

El Bar Tomás en la Festa Major de Sarrià, Barcelona

las mejores bravas del mundo mundial
Desde el día 1 de Octubre y hasta el próximo domingo día 10 están celebrándose las fiestas mayores del barrio de Sarrià, en la zona alta de Barcelona. 10 largos días llenos de actividades, conciertos, comidas populares… y el Correbars.

El Correbars se traduciría al castellano como “correbares” o “rondabares”, y es una actividad organizada para el próximo viernes 8 de Octubre, de 21 a 23h, que consiste, básicamente, en divertirse de bar en bar y, como colofón, tomarse unas riquísimas patatas bravas en el Tomás.

Con un tiquet que cuesta 5€ te entran 4 consumiciones y unas bravas del Tomás; los participantes saldrán de la Plaza Sant Vicenç y al ritmo de los timbales de los Timbalers d’Alella, se recorrerán los bares Gerdbard, Bar Monterrey, Bar Tomás, Antiga Casa Rafael y la barra del Envelat de la Plaza Sarrià.

Bar Chikito

Actualización 31-12-2014. Fallece Luis Oruezábal, propietario del bar-restaurante Chikito, debido a la mala combustión de una chimenea. Vía Ideal Digital.
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El bar-restaurante Chikito es casi un emblema de la ciudad de Granada, pues es conocido por todos y a él acuden granadinos, foráneos y algunos famosos para saborear una buena cerveza o un vasito de vino, siempre acompañados de una suculenta tapa, o comer en el restaurante.

Pero el bar y el restaurante están divididos, además de tener un horario distinto, así pues, entrando por la puerta principal nos encontramos un pequeño espacio que alberga la barra del bar y un mínimo espacio para que los clientes se tomen su aperitivo o caña, siempre, claro está, amenizados con una tapilla que, por mi última visita, puedo decir que no es nada desdeñable. A saber, un platillo con una especie de ensaladilla rusa sin mayonesa y una croqueta de pescado.

El Chikito, además, tiene sus paredes atiborradas de fotografías y cuadros, testimonios de gente conocida que ha pasado por ahí y que, en mayor o menor medida, ha querido dejar plasmado su sello de identidad (son muy graciosas algunas de las ilustraciones en modo de parodia). De hecho, entre 1919 y 1925, personajes como Federico García Lorca acudían al entonces llamado Café Alameda para las tertulias entre literatos.