La invasión silenciosa



Como todo el mundo habrá podido constatar, de unos años a esta parte se produce un fenómeno que no por habitual deja de sorprender. La estampa se puede resumir en la siguiente y verídica situación: 3 amigos andan por las calles de Barcelona sin rumbo fijo y deciden parar a comer algo. Uno de ellos, después de dar varias vueltas sin encontrar ningún local de su agrado, recomienda un asador gallego en el que ofrecen (según reza el cartel de la entrada) auténtica ternera gallega.

Sucumbiendo a la oferta y con el chuletón en mente, los 3 amigos se dirigen al local a paso firme. Una vez en la entrada, comprueban con agrado que efectivamente el Bar-Restaurante ofrece en el cartel exterior una gran variedad de tapas y un gran surtido de “Auténtica carne de Galicia”. Presos de la emoción y con las glándulas salivales a punto de estallar, deciden entrar.

No puedo describir con palabras la cara de sorpresa y decepción que pusieron nuestros amigos al comprobar, nada más cruzar el quicio de la puerta, que algo no cuadraba. En fracciones de segundo desarrollaron 2 teorías paralelas para dar sentido a lo que sus ojos veían. Absolutamente todos los camareros del local, o bien eran de algún pueblo de la Galicia más profunda que, por razones antropológicas desconocidas, tenían unos rasgos físicos muy particulares (esta teoría se podía sustentar en el hecho de que ninguno de ellos había estado en Galicia) o bien ERAN CHINOS (hecho que no cuadraba con el rótulo de la entrada).

Una sola frase corroboró contundentemente la segunda teoría que los 3 amigos se habían negado a aceptar hasta ese momento. La frase fue la siguiente: “ BUENOS DÍAS, ¿QUIELEN COMEL ALGO?”. Efectivamente, el local había sido adquirido (como tantos otros) por unos chinos que siguiendo una nueva tendencia en el mundo de la restauración asiática, compran locales y los dejan exactamente tal y como estaban!!

Sea como fuere, nuestros decepcionados amigos decidieron dar media vuelta y seguir dando vueltas a la búsqueda de otro bar, sin querer comprobar si la ternera era Gallega o si iba acompañada de arroz 3 delícias. A la media hora, hartos de caminar, acabaron comiendo un bocadillo de lomo con queso y una mediana en el Bar Montserrat, ¡regentado por otra simpática familia china!

Foto_www.que.es
Foto_Bares Auténticos

1 Comment

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  1. 1
    gO

    Espero que respeten los bares clásicos de las ciudades, que no quiero ni imaginarme un Bar Tomás o un Bar La Plata sirviendo “blavas”, “boquelones”, “jalas”.. Uff!

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