Chiringuito sí, chiringuito no


Durante 10 días de vacaciones en Cantabria hemos podido constatar que si hay algo de lo que no andan escasos es de playas. Poblaciones como Santander, Laredo, Santoña y Noja gozan de unas playas increíblemente largas y de una anchura variable en función de las mareas (¡algo que a la gente del mediterráneo nos llama bastante la atención!).

Aunque hay algo de estas playas, aparte de las mareas, que también me llama mucho la atención, y es el hecho de que ¡NO hay chiringuitos! ¿A qué se debe? ¿hay alguna ley de costas de ámbito cántabro que lo prohíba? ¿o a lo mejor estamos mal acostumbrados los que disfrutamos habitualmente de las playas mediterráneas, que sí disponen de chiringuitos de lo más variopintos?

El caso es que para los que somos amantes de la playa a tiempo parcial (véase, los que no aguantamos más de 1/2 hora tumbados al Sol) ¡la presencia de chiringuitos en las playas se nos hace IMPRESCINDIBLE! Nos proporcionan sombra, cerveza fría, música y comida (dependiendo del establecimiento) a precios nada módicos, a excepción del CHIRINGUITO de Sitges, cuyos precios son sencillamente denunciables!

Lo mejor de todo, después de nuestros días de asueto parcialmente nublado en Cantabria, ha sido el hecho de tener que pasar por Castilla y León para disfrutar de nuestro primer chiringuito en la playa.
Efectivamente y aunque suene extraño, nos hemos tomado una refrescante clara en el chiringuito LA PLAYA de Valladolid, junto al río Pisuerga, rodeados de arena y bañistas. Un chiringuito muy acogedor y recomendable con un look un poco ibicenco en la playa más imprevisible. Paradojas de la vida.

3 Comments

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  1. 1
    ¡No vuelvo!

    Horrible el trato recibido en el Chiringuito La Playa (playa de Las Moreras de Valladolid). Pues bien, ponían aperitivos con las consumiciones y a nosotros nada y, cuando se lo pedimos a la camarera nos puso apenas, nos miro mal y puso una cara de borde que ¡para no volver de verdad!

  2. 2
    Ales

    Gracias por el comentario. La verdad es que se nos hizo muy extraña la ausencia de chiringuitos. En contraprestación y sin que tenga una relación directa, cabe destacar lo limpias que estaban las playas, sobretodo si las comparamos con algunas del litoral barcelonés. Y también agradecimos fervientemente la nula presencia de vendedores ambulantes y masajistas chinas que por estos lares ofrecen sus servicios de forma indiscriminada y a veces molesta.
    En fin, como se suele decir, no se puede tener todo.

  3. 3
    javi

    Buenos días:
    Pone usted el dedo en la llaga. Aquí la legislación de la Demarcación de Costas es tan estricta que no sólo prohíbe los chiringuitos, sino que ha expulsado a los socorristas fuera del arenal de la playa Salvé de Laredo, cuyos 5 kms de extensión a lo largo y 400-500 a lo ancho, en una bahía colmatada de arena para regalar -por cierto, base de la arena de la playa urbana de Valladolid de su reportaje- no parece importarle a la autoridad competente.
    Lo más rocambolesco del caso es que no hablamos de ningún organismo autonómico, sino de uno que depende directamente del Ministerio de Medio Ambiente. De ahí que en esta esquina de la piel de toro nos matemos con razón quienes hemos tenido el privilegio de gozar de los acogedores chiringuitos del Sur.
    En fin, que se agradece este tipo de entradas, porque se escriben desde la objetividad y retratan a la perfección la estupidez de una legislación aplicada con tan poco sentido común que pasma a quienes acostumbran, como el autor de este post, a llevarlo de manual de cabecera.
    Un saludo y enhorabuena por el blog.

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