El Bar Marsella lucha por sobrevivir

Hace unas pocas semanas que nos enteramos de que el bar más antiguo de Barcelona, el Bar Marsella, estaba destinado a desaparecer para siempre, y todo porque los dueños de la finca quieren venderla en su totalidad. La gente, vecinos y amantes de los bares con solera nos pusimos manos a la obra (después de ponérnoslas en la cabeza ante el estupor) y todo el apoyo que ha recibido José Lamiel, dueño del bar, ha servido para que éste no ceda ante las presiones y se mantenga firme, por lo que seguirá abriendo el Marsella aunque el próximo 31 de MARZO es la fecha límite establecida.

¿Qué pasará a partir del lunes? Pues es una incógnita. Por un lado, los dueños tienen derecho a hacer con su propiedad lo que quieran, aunque bien podrían tener en consideración el local que tienen en sus bajos y que es historia viva de la ciudad. Por otra parte, el Ayuntamiento parece que se lava las manos y deriva responsabilidades a los propietarios, si bien el Bar Marsella está catalogado en el patrimonio de la ciudad:

“El interés del bar Marsella radica en que crea un tipo de ambiente característico del Raval, seguramente imposible de exportar a otra zona de Barcelona. El estado de aparente dejadez le confiere un tono apto para las reuniones bohemias. La singularidad, pues, no hay que buscarla ni en el mobiliario -vitrinas, espejos y pavimentos un tanto degradados, e iluminación incorrecta-, sino justamente en la capacidad evocadora a otro momento histórico que este local provoca”

Y en medio, un propietario que defiende un bar histórico y emblema de Barcelona, un pueblo que hace lo que está en su mano y un Ayuntamiento que pone un servicio de mediación para ambas partes afectadas y con eso, parece, se queda tan contento.

La verdad, esto tiene muy mala pinta y no sé si las 2976 firmas ya alcanzadas en Change.org servirán de mucho…
Cruzaremos los dedos, por si acaso, y nos pasaremos a hacer una ¿última? absenta.

Vía www.lavanguardia.com

2 Comments

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  1. 1
    oxo

    La última vez que estuve, el personal parecía la tropa de asalto del ejercito serbio, un aspecto afilado y amenazador, servían la absenta como siempre y también bebidas de garrafón a precios de bar histórico.

    Me imagino que el propietario está más interesado en las carteras de los aturdidos guiris que en la defensa de patrimonio cultural de la ciudad…

    • 2
      gO

      Oxo, seguramente has dado en el clavo. Lo triste es que el Ayto lo tenga catalogado y eso no sirva de nada, más que cuando al ayuntamiento le interesa…
      Por otra parte, si yo fuera propietario de una finca en el que tuviera un bar como el Marsella, estaría más que orgulloso…

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