Escocia: bares, cerveza y costumbres


Escogimos pasar las vacaciones en Escocia por 2 motivos: el primero, que era un destino deseado desde hacía años y el segundo, porque es tierra de cervezas artesanas, sobre todo, por la más conocida BREWDOG. Nuestro plan era visitar ciudades, pueblos, lugares pintorescos, monumentos y, cómo no, cervecerías. Lo hicimos todo a la par que descubríamos las extrañas costumbres de ese país.

Primero. Se podría decir que prácticamente todos los pubs escoceses tienen VARIOS TIRADORES de cerveza artesana local, además de otras industriales como -oh, Dios Mío- “Estrella Damm Barcelona”. Sí, no sólo es habitual encontrártela sino que nos confesaron que es muy popular. La marca “Barcelona” sigue vendiendo, está claro.

Segundo. LA CERVEZA LA SIRVEN A TEMPERATURA AMBIENTE, a lo que os preguntaréis ¿cómo es posible beberse una pinta caliente? Bueno, pues no se puede… o cuesta un montón. A esto hay que añadirle el hecho de que la mayoría (al menos de las que probamos, que no fueron pocas) saben muy aguadas -cosas de la malta, según Omar, el “birraio” de Brewdog- y que la graduación difícilmente supera los 4 ºC.

Tercero. Solamente en los bares de la Brewdog era donde podías beberte una buena cerveza bien fría y a escoger, desde la Nanny State de 0,5% (no ha llegado a España) hasta verdaderos desafíos para la consciencia humana, pero para algo son “punks”. 🙂

Cuarto. Que alguien nos explique qué es esa guarrería de PONER MOQUETA gorda en los baños públicos de los pubs y restaurantes. Imaginarse el microclima y microcosmos que puede haber metido entre esas marañas de tejido te quitan las ganas de comer, de beber y, sobre todo, de tropezarte.

Quinto. Salgámonos una pizca del tema que nos concierne -los bares- y hablemos de la gastronomía escocesa. Es tan impactante que no podíamos dejarla de lado; todo sea porque en casi todos los pubs tienen su carta de comidas. Buscando información en internet dimos con una web en la que, irónicamente, explicaba que en Escocia no hay viejos, ¿por qué? porque es imposible llegar a viejo con el índice de colesterol que te corre por las venas si vives allí: fish&chips, rebozados, bacon, pollo frito, salsichas, haggis… y el summum, algo que parece una broma: LA BARRITA DE MARS REBOZADA, chocolate, galleta y caramelo hiper-calóricos sumergidos en una masa espesa y echado directamente al aceite de freír el pescado y demás.
A nosotros, todavía nos queda algo de respeto por nuestro organismo y no osamos pedirlo. Dicen las malas lenguas que está buenísimo…

Todas estas, para nosotros, extrañas costumbres tienen un origen algo desconocido, pues en la red no parece haber mucha información más allá de gente tan sorprendida como nosotros, sobre todo, por el tema de la moqueta. Aún así, recientemente, leíamos en Diario del Viajero una teoría que podría explicar parte del por qué se come tan mal por allí (leer aquí)

Sea como sea, Escocia es un país IMPRESIONANTE, sus paisajes, lagos y ríos son para alucinar; GLASGOW es una ciudad que bien merece una visita (no perderse la zona de Argyle St) y EDIMBURGO es, directamente, ¡LA OSTIA EN VERSO! Nos ha encantado el país y, a pesar del clima (que tampoco es tan grave) y de su gastronomía (que un rato grave sí que es), repetiremos seguro; eso sí ¡cuando hayamos ahorrado un poco bastante!

2 Comments

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    • 2
      gO

      Ya te digo… algunos tienen el tirador “especial” de Guinness Ice Cold, esa sí que está fresquita, pero tampoco fría como aquí… algo es algo 🙂

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