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De pintxos por Bilbao…


Después de pasar unos días en la cada vez más bonita ciudad de Bilbao, nos vemos en la obligación de hacer un pequeño escrito en defensa de la calidad humana que hemos encontrado en ciertos bares y restaurantes.

Hay veces que tienes que dejar de lado las normas (en este caso impuestas por nosotros mismos) y hacer un alegato en defensa de algunos establecimientos que en estricto cumplimiento de dichas normas, no pasarían el corte de nuestra selección. En este caso, estamos hablando no tanto de un establecimiento en sí, como es el MUGI, sino de UNA MANERA DE ENTENDER LA PROFESIÓN y de acoger a los nuevos clientes. Un “savoir faire”, que dirían nuestros vecinos franceses, que a veces nos sorprende muy gratamente por el simple y lamentable hecho de que es algo que cuesta encontrar.

Hablamos de algo tan sencillo, a priori, como de LA SIMPATÍA POR EL CLIENTE NUEVO (de los asiduos ya ni hablamos), del buen trato y de cómo hacer que una persona se sienta a gusto en un local de forma nada artificial. Es un comportamiento que no adjudicaríamos en exclusiva a un solo local de la ciudad pero desde luego el MUGI es un referente claro de lo que estamos hablando.

El MUGI es un bar-restaurante regentado por una familia que representa la tercera generación en el negocio y cuyo claro exponente y principal protagonista es JUANMA, un personaje simpático y un tanto alocado al cual tienen que “sufrir” su hermana y su tía. A nosotros nos acogieron muy amablemente y nos asesoraron en nuestra búsqueda de “Bares Auténticos” por Bilbao.

Parece, por desgracia, que quedan pocos de estos bares, a pesar de la gran oferta gastronómica de la urbe, y de entre todos ellos nos recomendaron uno en especial del cual haremos mención en un futuro post.
Todo ello sin percatarnos de que el MUGI podría haber sido un gran Bar Auténtico si hubieran mantenido su forma y decoración originales tal y como se aprecia en la gran fotografía retrospectiva que decora la sala.

Aquí entramos en el dilema de la renovación forzosa de algunos locales con la obligación a veces de cumplir ciertas normativas, que aunque no dudamos de su buena fe, le hacen un flaco favor al encanto histórico de la ciudad. A veces no queda más remedio que adaptarse a los nuevos tiempos y aguantar de mala gana los ataques de nostalgia.

Por suerte y aunque el MUGI no tenga el encanto primigenio, sigue siendo un bar agradable donde degustar grandes pintxos y buenas tapas de calidad a un precio razonable. Sin duda, un pedazo de historia de Bilbao, no tanto por el local, sino por el legado personal que atesoran Juanma y compañía. Ellos son los principales protagonistas y testigos de los cambios que está sufriendo el ocio y el negocio de la restauración en Bilbao, muy castigado y cohartado por parte de las administraciones en los últimos años.

Nosotros ya llegamos tarde para conocer algunos bares de antaño e incluso para disfrutar del poteo y del TXIQUITEO con el genuino vaso de txiquito, que desapareció hace tiempo del panorama bilbaíno y que conocimos gracias a Juanma.


Desde este blog os animamos sin duda a disfrutar de Bilbao, en toda su extensión y, sobre todo, en su faceta gastronómica. Saludos al MUGI…

Bar Mugi
C/ Licenciado Poza, 55
48013 Bilbao

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