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Día Internacional de la Croqueta – 16enero


De pollo, de jamón, de bacalao, de setas, de morcilla, de queso… no hay ingrediente que se le resista a la señora CROQUETA, un básico de cualquier bar de tapas que se precie en España. Nos gusta hacerlas, comprarlas y sobre todo comerlas y hoy, 16 de Enero, y, aunque sorprenda a más de uno, es el DÍA INTERNACIONAL DE LA CROQUETA.

Además de alegrarnos por los honores otorgados nos viene a la mente la siguiente pregunta: ¿qué se hace en el Día Internacional de la Croqueta? ¿hay eventos programados?¿alguna exposición que hable de “croquetas del mundo”?¿hay que comer croquetas?¡¿hay que hacerlas?! La verdad es que unas croquetas sumamente deliciosas no es fácil hacerlas y mucho menos encontrarlas y es que podríamos decir que la croqueta es la hermana pequeña de las patatas bravas en eso del tapeo, es lo que siempre pedimos pero muy pocas recordamos.

Los champis del Bar Soriano

En nuestra gastro-aventura por la calle del Laurel de Logroño nos detuvimos un par de ocasiones en el Bar Soriano, porque vive solamente de servir una tapa de champiñones y porque es de los más antiguos de la zona y eso se nota.

Sí, son famosos los “champis” del Soriano y sí, hay otro bar más antiguo y que también hace solo esa tapa (Bar Ángel) pero éste último ha optado, deducimos, por tener un local más renovado a la par que aséptico y sus camareros nada tienen que ver con los del Soriano, hombres mayores y muy curtidos en la tan respetable profesión.

Poco hay que decir del Soriano más allá de que es destino de peregrinación, sobre todo, de los convecinos y que sus camareros son todo lo atentos que uno espera y amables con su clientela.

Los que tengáis pensado ir de visita a Logroño, tened muy en cuenta que el horario de casi todos los bares de la calle Laurel es un tanto peculiar, pues si bien por la mañana es más o menos estándar, ya por la tarde optan por reabrir bastante tarde: a partir de las 19-19:30h.

In Memoriam 2014


El temido fin del 2014 ha llegado y con él se van centenares de comercios históricos y emblemáticos de todo el país: colmados, tiendas especializadas, restaurantes, bares… una escabechina provocada por el fin de la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) o por motivos personales. En todo caso, una realidad que va a cambiar la fisonomía de nuestras ciudades de inmediato, globalizándolas un poquito más, si cabe.