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Turín, el origen del vermut


Turín, año 1786. Estamos en la licorería del señor Marendazzo, en Piazza Castello. Ahí trabaja su ayudante, un chico llamado Antonio Benedetto Carpano, que pronto descubre las maravillosas cualidades del vino moscatel y del resultado de añadirle distinas hierbas y especias de la zona del Piamonte. La fama de este amargo vino aromatizado se extiende entre la realeza y miembros de la alta sociedad convirtiéndose así en un producto de lujo idóneo para el aperitivo por sus cualidades de abrir el apetito.

La decisión de llamar a este vino aromatizado VERMUT se debe a que, por aquel entonces, en Alemania ya se elaboraba un vino especiado denominado “wermouthwien”, que usaba el AJENJO como especia principal (ajenjo en alemán es wermouth). A partir de aquí, ha ido derivando en vermuth, vermú, vermut…

Durante el siglo XVIII el vermut se extiende en popularidad y deja de producirse artesanalmente para, poco a poco, industrializarse, y es el nieto de Antonio B. Carpano, Giuseppe, quien tomará las riendas de la empresa y ampliará sus instalaciones en Via Nizza, fábrica en la cual se desarrollaba todo el proceso y que fue creciendo hasta que en 1996 es trasladada a Milán al pasar a ser propiedad de la sociedad Fratelli Branca. Actualmente, la antigua fábrica alberga el centro comercial gourmet EATALY, quien le dedica un Museo a Carpano, el inventor del vermut.

El renacer del Bar Muy Buenas

No todos los días podemos dar la noticia de que un bar emblemático, tras cerrar de forma dramática, vuelve a abrir sus puertas. El bar MUY BUENAS lo ha hecho y a lo grande, devolviéndole la dignidad que su anterior inquilino bien se encargó de destrozar y que hizo temer por un fatídico final para este precioso bar modernista del barrio gótico de Barcelona.

Ahora, el Muy Buenas renace como si no hubiera pasado el tiempo, con sus detalles y mobiliario resplandecientes tal y como lo hiciera a principios del siglo XX, y es que sus actuales titulares, Enric Rebordosa y Lito Baldovinos (responsables también de La Confiteria y de Dr. Stravinsky), decidieron RESTAURAR el local sin trampa ni cartón, al modo artesano de la época, aunque para ello tuvieran que invertir bastante más dinero. No solo recuperar un local emblemático nos encanta, también echar mano de maestros artesanos cuya profesión está casi extinta es todo un acto de rebeldía contra la era digital y tecnológica que nos absorbe.

Caffè Mulassano – Torino

Turín, ciudad majestuosa, tranquila, viva y repleta de calles anchas porticadas, es también una ciudad con una concentración más que interesante de cafés históricos que nacieron en la época en que ésta fue capital del país y residencia de la Casa de Saboya, futuros reyes de Italia.

El café que hoy nos ocupa es el Caffè Mulassano, situado en Piazza Castello desde 1907, aunque ya existía desde el siglo XVIII en Via Nizza.

Es un bar de dimensiones muy reducidas que juega con los espejos para dar mayor sensación de amplitud a la vez que en ellos se reflejan los detalles de madera trabajada, sobre todo, del techo.

El Caffè Mulassano tiene un par de características que lo hacen único. Por una parte, se le considera el INVENTOR DEL TRAMEZZINO, pues por allá en 1925, cuando la pareja Angela y Onorino Nebiolo regresó a su Turín natal tras vivir una larga temporada en Detroit y adquirió este local, cuya licencia estaba en venta, buscó la manera de ofrecer algo nuevo…