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Bodegas Díaz-Salazar


Junto a la Catedral de Sevilla y a uno de nuestros bares favoritos de la ciudad, Casa Morales, nos encontramos la Bodega Díaz-Salazar, un bar de grandes dimensiones y espacioso en el que nos resguardamos del sofocante calor para llenarnos la tripa. Llegamos pronto y estaba vacío, así que escogimos lugar y nos dejamos aconsejar por el jefe, un tipo canoso, alto y vestido como mandan los cánones.

Así pues, una de tortillas de bacalao y una de chipirones (no se trataba de atiborrarse, que debíamos seguir la ruta de bares), dos raciones deliciosas de las cuales nos sorprendió especialmente la primera, pues esta tortilla es pequeña, finísima y crujiente, como si de unas chips se tratasen.

Bar El Rinconcillo


Tres años después de visitar Sevilla y comprobar, con tristeza, que el Rinconcillo estaba cerrado por reformas, hemos conseguido volver y disfrutar de este fantástico lugar, un bar fundado en 1670 que rezuma historia por doquier. Escondido en una callejuela del centro de la ciudad, el Rinconcillo es un vivo reflejo del arte y la cultura andalusí: azulejos que datan de los siglos XVII, XVIII y XIX, suelo de loza de Tarifa, detalles de madera torneada… un lugar con acogedor y con MUCHO ENCANTO.

La planta baja está repartida en varios espacios, dos con barra y un tercero para mesas, más cómodo para tapear o por si nos decantamos por los platos de la carta. En nuestro caso y como no podía ser de otra forma, nos quedamos en la parte de la barra, esperando pacientemente a que se despejara algún rincón, para pedir ricas viandas.

Bar El Paraigua


Ubicado junto a uno de los ejes de mayor densidad turística de Barcelona, el Bar Paraigua observa desde 1968 la transformación que esta ciudad ha estado experimentando en los últimos 47 años. Aún así, entrar en este bar es como hacer una regresión a épocas mejores, un oasis entre tanto negocio de tapas, paella y sangría.

Inaugurado un 5 de Abril de 1968, la historia del Bar Paraigua es de lo más peculiar. Cimentado sobre un antiguo convento del s. XI y del cual se han conservado las bóvedas y el suelo originales, dando cabida hoy en día a lo que es coctelería y sala de conciertos, la planta principal y que ejerce como bar es totalmente modernista, una decoración que se compró al dueño de una tienda de paragüas cercana (Gallés, 1902) para, seguidamente, adaptarla al nuevo espacio.

Así pues, y como bien explican en la web del bar, podemos saber que los rótulos del bar son los paneles originales de la tienda; el frontal de la barra eran las antiguas vitrinas donde se exponían los paraguas; los arrimaderos y cristales de las paredes mantienen la misma función…

Café Bar Bilbao


Uno de los bares que visitamos en Bilbao y del que quedamos encantados es el Café Bar Bilbao. Situado en la céntrica Plaza Nueva (que de nueva tiene ya poco) y bajo uno de sus pórticos, este emblemático local da servicio desde 1911, si bien se renovó en 1992 aunque los camareros nos aseguraron que está prácticamente intacto.

Un llamativo portón de color azul eléctrico nos da la bienvenida y nos garantiza un buen ágape, y es que los maravillosos pinchos que adornan la barra están a cuál mejor. ¡No por nada en 4 días estuvimos 3 veces! Pincho de bacalo al pil-pil, ración de calamares (a falta de las famosas rabas), croquetas de jamón, sandwich vegetal…

El interior del bar, entre clásico y rematadamente clásico, combina los tonos azules con el dorado tanto en techo como en paredes, donde podemos contemplar esa característica baldosa que tanta personalidad le da al “Bilbao”. Por lo demás, fotos antiguas de una ciudad que ha sufrido cambios radicales tampoco hace mucho, dejando atrás su fama de ciudad gris y fea.

Café La Granja – Bilbao


Nos encontramos en Bilbao, en uno de los locales más emblemáticos y antiguos de la ciudad: el Café La Granja. Inaugurado el 31 de Julio de 1926, este gran café se concibió al estilo de los grandes cafés franceses de la época y todavía hoy mantiene esa estética, que lo hace tan particular y auténtico.

La Granja cuenta con un amplio espacio de techos altos como sala principal, en el que vemos la gran barra de madera a la derecha y la zona de asientos a la izquierda, todo decorado con molduras de madera y tapizados, y un par de espacios al final (custodiando la salida de atrás del bar) más pequeños a la par que íntimos; dos rincones perfectos para confidencias a pesar del ruido ambiental.

Taberna Ángel Sierra


En el barrio más ecléctico de Madrid y en pleno epicentro del mismo -plaza Chueca- se encuentra una de las tabernas más antiguas de la ciudad, la Taberna Ángel Sierra, que fue fundada en 1917.

Este encantador lugar consta de 2 espacios muy diferenciados, ya que se acceden por diferentes entradas. La primera y que da directamente a la plaza es la entrada al espacio de la barra, un rincón lleno de detalles en los que pararse a mirar e ideal para vemutear y picar algo, si bien su carta no es demasiado boyante: conservas, empanadas, aceitunas…

Chiringuito Marítim Bar


Ya tenemos aquí el buen tiempo y, como es de rigor, el cuerpo te pide terraza, caña y aperitivo; y si es frente al mar, mejor que mejor. Por eso, qué mejor que hablar de chiringuitos auténticos como el que hoy tenemos aquí: EL MARITIM, en Cadaqués.

Quién no conoce Cadaqués, tierra de tramontana y artistas tan famosos como SALVADOR DALI. El pueblo, de perfil pesquero, es un reclamo, sobre todo, para franceses y barceloneses, que acuden en masa en vacaciones y, si bien la oferta gastronómica no es nada desdeñable, quedan muy poquitos bares de toda la vida.

Billy Goat Tavern – Chicago

¡Nos vamos a Chicago! Y lo hacemos visitando sus bares más antiguos y auténticos, empezando por el que, seguramente, tenga en la ubicación su más extraña particularidad.

La hamburguesería BILLY GOAT TAVERN se encuentra en el centro y debajo del Michigan Avenue, una de las calles del barrio empresarial y que se eleva en uno de sus tramos para que otra calle le cruce por debajo. Justo ahí, bajando unas escaleras, se encuentra este emblemático local, que abrió sus puertas en 1964, aunque EL ORIGINAL NACIÓ YA EN 1934 cerca del Estadio de los Chicago Bulls.

Para darle todavía más carácter de “antro”, la fachada lúgubre e iluminada con letreros de neón tiene una entrada en la que todavía hay que bajar más escaleras para encontrarte, al fin, en el bar.

Una vez dentro, hay dos espacios separados por una barra central presidida por el camarero más carismático del lugar y que pronto identificaréis, pues es quien da identidad a uno de los carteles que presiden la fachada: Cheezeborger, cheezeborger!!

The Sheep Heid Inn – Edinburgh


En nuestro periplo por Escocia, disfrutando de sus increíbles paisajes y de sus ciudades (con especial mención a Edimburgo), no podíamos dejar escapar la oportunidad de visitar el bar o pub más antiguo de este encantador y húmedo país, que se encuentra precisamente en los alrededores de Edimburgo, concretamente, en un barrio llamado DUDDINGSTONE. Estamos hablando de THE SHEEP HEID, un establecimiento que lleva en funcionamiento desde el siglo XIV y que a pesar de sufrir cambios inevitables y de no encontrarse exactamente en su ubicación inicial, se mantiene con el número uno del ranking en cuanto a longevidad.

Cabe decir que ante semejante expectativa, la desilusión se hizo patente nada más entrar en el local, ya que con semejante vitola y con nuestra imaginación ya desbordada esperábamos encontrar un pub añejo, oscuro, roído por el tiempo, con una atmósfera a taberna medieval y con innumerables objetos y recuerdos de su dilatada existencia. Sin embargo. lo que ofrece el “The Sheep Heid” a día de hoy es un ambiente agradable y casi familiar, carente de ningún encanto histórico, a imagen y semejanza de otros tantos bares o pubs sin tanto renombre.