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Café Bar Bilbao


Uno de los bares que visitamos en Bilbao y del que quedamos encantados es el Café Bar Bilbao. Situado en la céntrica Plaza Nueva (que de nueva tiene ya poco) y bajo uno de sus pórticos, este emblemático local da servicio desde 1911, si bien se renovó en 1992 aunque los camareros nos aseguraron que está prácticamente intacto.

Un llamativo portón de color azul eléctrico nos da la bienvenida y nos garantiza un buen ágape, y es que los maravillosos pinchos que adornan la barra están a cuál mejor. ¡No por nada en 4 días estuvimos 3 veces! Pincho de bacalo al pil-pil, ración de calamares (a falta de las famosas rabas), croquetas de jamón, sandwich vegetal…

El interior del bar, entre clásico y rematadamente clásico, combina los tonos azules con el dorado tanto en techo como en paredes, donde podemos contemplar esa característica baldosa que tanta personalidad le da al “Bilbao”. Por lo demás, fotos antiguas de una ciudad que ha sufrido cambios radicales tampoco hace mucho, dejando atrás su fama de ciudad gris y fea.

Café La Granja – Bilbao


Nos encontramos en Bilbao, en uno de los locales más emblemáticos y antiguos de la ciudad: el Café La Granja. Inaugurado el 31 de Julio de 1926, este gran café se concibió al estilo de los grandes cafés franceses de la época y todavía hoy mantiene esa estética, que lo hace tan particular y auténtico.

La Granja cuenta con un amplio espacio de techos altos como sala principal, en el que vemos la gran barra de madera a la derecha y la zona de asientos a la izquierda, todo decorado con molduras de madera y tapizados, y un par de espacios al final (custodiando la salida de atrás del bar) más pequeños a la par que íntimos; dos rincones perfectos para confidencias a pesar del ruido ambiental.

Bodega Joserra


Bilbao es una ciudad con una cultura de bar impresionante; la gente se echa a la calle para potear entre amigos, colegas de trabajo e incluso con toda la familia al completo. Un ambientazo que disfrutamos en nuestra búsqueda de bares emblemáticos de la ciudad como el que aquí nos ocupa, que, además, no nos resultó nada fácil encontrar: la Bodega Joserra.

Taberna casi centenaria situada en pleno casco viejo (zona de las Siete Calles), la Bodega Joserra tiene unos inicios curiosos, pues por allá el 1924, lo que hoy conocemos como bar era un comercio de venta que, de estranjis, servía txikitos de vino a sus clientes hasta que les multaron, momento que aprovecharon para pedir la licencia de actividad. Y hasta ahora.

Café Iruña – Bilbao


Nos paramos hoy en uno de los cafés más antiguos y centenarios de Bilbao, el Café Iruña, que fue inaugurado un 7 de Julio de 1903 (¡acaba de cumplir 111 años!) en la calle Berástegui, número 4, frente a los Jardines de Albia.

Una fachada amplia y acogedora nos invita a un espacio interior de lo más curioso, pues la zona de bar, donde tenemos una barra en forma de “U”, tiene en sus paredes azulejos que nos dibujan marcos y anuncios de licores de lo más curiosos y atractivos. Sería, quizás, una decoración más propia de cualquier bar de Sevilla o Granada que del pleno centro de Bilbao.

La Bodeguita sin nombre o “El Palas”

Aconsejados por nuestros amigos del Mugi (leer post anterior) nos dirigimos en busca de la que, según ellos, es de las pocas bodegas o bares realmente auténticas que quedan en la ciudad de Bilbao.

Curiosamente, se encuentra en la misma calle, cosa nada extraña teniendo en cuenta la gran densidad de bares que hay en dicha arteria de ocio como es la calle Licenciado Poza y no nos costó mucho encontrarla; y eso, a pesar de que dicha bodega no tiene ningún cartel o letrero en la fachada que ayude a identificarla.

La razón de esa ausencia la supimos con posterioridad degustando una cerveza y charlando con Ione, su propietaria, que al igual que en el caso del Mugi, es ya la tercera generación que regenta el local. Son ya MÁS DE 60 AÑOS dando servicio a la parroquia local, que sigue fiel a su cita en esta emblemática y a la vez discreta taberna, que nació sin nombre y así sigue a pesar de que algunos la apodan “EL PALAS”, como simpática metáfora y referencia a su “ostentosa” decoración.

De pintxos por Bilbao…


Después de pasar unos días en la cada vez más bonita ciudad de Bilbao, nos vemos en la obligación de hacer un pequeño escrito en defensa de la calidad humana que hemos encontrado en ciertos bares y restaurantes.

Hay veces que tienes que dejar de lado las normas (en este caso impuestas por nosotros mismos) y hacer un alegato en defensa de algunos establecimientos que en estricto cumplimiento de dichas normas, no pasarían el corte de nuestra selección. En este caso, estamos hablando no tanto de un establecimiento en sí, como es el MUGI, sino de UNA MANERA DE ENTENDER LA PROFESIÓN y de acoger a los nuevos clientes. Un “savoir faire”, que dirían nuestros vecinos franceses, que a veces nos sorprende muy gratamente por el simple y lamentable hecho de que es algo que cuesta encontrar.

Hablamos de algo tan sencillo, a priori, como de LA SIMPATÍA POR EL CLIENTE NUEVO (de los asiduos ya ni hablamos), del buen trato y de cómo hacer que una persona se sienta a gusto en un local de forma nada artificial. Es un comportamiento que no adjudicaríamos en exclusiva a un solo local de la ciudad pero desde luego el MUGI es un referente claro de lo que estamos hablando.