Blog

Los 15 bares más antiguos de España

los bares más antiguos
Los bares más antiguos nos llevan acompañando toda la vida, nos encantan y los disfrutamos casi a diario porque son un PUNTO DE ENCUENTRO, un rincón donde aislarse de cualquier problema, fuente de nuevas amistades o romances, lugares en los que se han formado hasta partidos políticos, donde se han creado y gestado proyectos, donde se han escrito novelas de éxito, donde se realizan miles de reuniones…

Muchos de estos bares van desapareciendo con el paso de los años y solo algunos resisten el paso del tiempo celebrando centenario tras centenario que siguen en pie y que tienen muchísimo que contar, de su ciudad, de sus tradiciones y de su parroquia. Y es por todo eso que nos cuentan las paredes de un bar “de toda la vida” que nos gustan especialmente. Es como si la historia y las historias sobrevivieran en estos templos del ocio para siempre y uno, al sentarse en esa silla raída del fondo, percibiera cómo las voces del pasado le cuentan que por allá en el año tal o en el año cual…

Por todo ello, hemos hecho este ránking de los bares más antiguos de España, para hacerles su merecido homenaje, para que nadie se olvide de ellos y ayudar a que perduren muchísimos años más. ¡Bares, va por vosotros!

15.GRAN CAFÉ DE GIJÓN | Madrid | 1888.
Situado al comienzo del Paseo de la Castellana, es un clásico indiscutible desde hace años, punto de encuentro de filósofos y escritores de la talla de Ramón y Cajal, Pio Baroja, Perez Gáldós o Valle-Inclán. Es un local precioso pero hay que tener cuidado con los precios.
los bares más antiguos

14.CAFÉ IRUÑA | Pamplona | 1888.
Famoso no, famosísimo. Este enorme café del siglo XIX preside la Plaza Castillo y debe su fama, entre otras cosas, al escritor Ernest Hemingway.
los bares más antiguos

Bodegas Díaz-Salazar


Junto a la Catedral de Sevilla y a uno de nuestros bares favoritos de la ciudad, Casa Morales, nos encontramos la Bodega Díaz-Salazar, un bar de grandes dimensiones y espacioso en el que nos resguardamos del sofocante calor para llenarnos la tripa. Llegamos pronto y estaba vacío, así que escogimos lugar y nos dejamos aconsejar por el jefe, un tipo canoso, alto y vestido como mandan los cánones.

Así pues, una de tortillas de bacalao y una de chipirones (no se trataba de atiborrarse, que debíamos seguir la ruta de bares), dos raciones deliciosas de las cuales nos sorprendió especialmente la primera, pues esta tortilla es pequeña, finísima y crujiente, como si de unas chips se tratasen.

Bar El Rinconcillo


Tres años después de visitar Sevilla y comprobar, con tristeza, que el Rinconcillo estaba cerrado por reformas, hemos conseguido volver y disfrutar de este fantástico lugar, un bar fundado en 1670 que rezuma historia por doquier. Escondido en una callejuela del centro de la ciudad, el Rinconcillo es un vivo reflejo del arte y la cultura andalusí: azulejos que datan de los siglos XVII, XVIII y XIX, suelo de loza de Tarifa, detalles de madera torneada… un lugar con acogedor y con MUCHO ENCANTO.

La planta baja está repartida en varios espacios, dos con barra y un tercero para mesas, más cómodo para tapear o por si nos decantamos por los platos de la carta. En nuestro caso y como no podía ser de otra forma, nos quedamos en la parte de la barra, esperando pacientemente a que se despejara algún rincón, para pedir ricas viandas.

Café Bar Las Teresas


En uno de los barrios más emblemáticos de Sevilla, el de SANTA CRUZ, se esconde en una de sus estrechas calles el CAFÉ-BAR LAS TERESAS, abierto desde 1870 y, por consiguiente, un clásico de visita indiscutible.

Sí que es verdad que, en esta ciudad, la estética generalizada de este tipo de bares es similar y hace difícil distinguir cuál es más genuino y cuál más impostado pero, en este caso, siglo y medio de vida ¡es toda una acreditación!

Encontramos el bar ubicado en esquina, con entrada en ambas fachadas y terraza en la más alargada. Dentro, tenemos la barra, que ocupa casi toda la extensión del bar y que poco espacio deja para sentarse y pasar a la vez. Por lo demás, vemos que las paredes están alicatadas con losetas cerámicas de dibujo típico andaluz, carteles de motivos flamencos o taurinos, fotografías antiguas, etc. Eso sí, que no falten los JAMONES COLGADOS del techo, muy ricos en este establecimiento, por cierto.

Casa Ricardo


Como ellos mismos proclaman, Casa Ricardo, es “el TIPICO ESTABLECIMIENTO SEVILLANO“. Se fundó en el año 1898 con la definición de “Establecimiento de Abacería” y bajo el nombre de Casa Antiante. Sus orígenes como tienda de comestibles y productos coloniales como ultramarinos, café de Puerto Rico, azúcar de Cuba, ron de Jamaica,etc, dio lugar, después de cambios de dueños, cambios de nombre y otras vicisitudes a la Taberna de hoy en día.

Destaca su decoración interior plagada de fotografías de clara REFERENCIA RELIGIOSA -vírgenes y Cristos de todo tipo- y de tradiciones tan arraigadas en esta tierra como es la Semana Santa y sus COFRADIAS. Incluso, disponen de una pizarra-calendario donde se marcan con detalle las fechas de todas las procesiones de la ciudad.

Casa Morales

Casa Morales es un establecimiento situado en pleno centro de Sevilla que nos ha llamado poderosamente la atención y eso no es poco en una ciudad repleta de bares con solera. Este local tiene un DUENDE ESPECIAL y respira autenticidad por todos sus poros. Fue fundada en el año 1850 (¡ahí es nada!) y la mantiene la misma familía desde entonces.

La estética también se ha mantenido y cuidado con los años, a pesar de las lógicas rehabilitaciones que cualquier negocio de esta índole y edad tiene que sufrir. No obstante, y tal y como escribe el periodista Antonio Burgos en el artículo que tienen colgado en una de sus paredes, “La restauración de Casa Morales es un ejemplo que debería seguir Sevilla para otros grandes monumentos, de parejo mérito a esta Catedral del Moyate”. No podemos estar más de acuerdo aún no habiendo conocido el local en sus inicios.

El bar, taberna o como se le quiera llamar está situado en esquina y permite el acceso desde ambas calles. Su carpintería, de grandes ventanales, es de madera bien trabajada así como lo es su gran barra interior, detrás de la cual te atienden con cordialidad. Los techos son altos y abovedados y de ellos cuelgan unos ventiladores de estilo clásico y una iluminación sin alardes a base de fluorescentes.