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Bodega Sopena

Visitar el barrio barcelonés de El Clot te recuerda, una vez más, que por muy pequeña que sea Barcelona, uno siempre se mueve por los mismos sitios y puede pasarse toda la vida viviendo en una ciudad y no pisar determinados barrios.

Y te das cuenta de que te estabas perdiendo mucho, que, por ejemplo, el Clot es un barrio a tener muy en cuenta porque, entre otras cosas, esconde la Bodega Sopena, justo al lado del mercado municipal.

Llegamos a la hora del vermut y la bodega Sopena estaba a reventar de gente, fuera y dentro. Eso presagiaba una grata experiencia; y así fue.

El combinado de conservas, el queso, el chorizo, el fuet… todo delicioso y a un precio super asequible. ¡Y qué decir del vermut, que no llega a los 2€!

Osteria da Mario – Bolonia

Osteria da Mario - Bologna
Tenemos la fortuna de que en Italia también hay gente amante de los bares históricos, lo que nos ha permitido descubrir y disfrutar de la Osteria da Mario en nuestra última visita a Bolonia, un local cuadrado y pequeño que nos cautivó al pasar por delante cuando íbamos camino del centro.

La Osteria da Mario, como tantos otros bares, bajó la persiana un día cualquiera de 2008 por jubilación de sus propietarios, dejando huérfana a la ciudad de un rincón emblemático como éste. Pero en 2014, volvió a abrir de la mano de Michele Mazzacurati y con la firme idea de mantener su esencia, dejando la mayor parte de elementos decorativos, como los pósters y cuadros de la pared, las botellas que reposan sobre las vigas de madera… Y es que estos objetos tiene mucha historia y “han visto” pasar a personajes célebres como Pierpaolo Pasolini, Lucio Dalla o Luciano Pavarotti.

Bodega El Sidral

Bodega El Sidral
Es ésta una de esas joyas escondidas en calles de BARCELONA no demasiado transitadas y ajenas a la vorágine turística. La Bodega El Sidral está en la calle Dos de Maig, muy cerca de la Plaça de les Glòries, motivo por el cual debe su nombre actual, ya que esta plaza ha vivido épocas oscuras y difíciles hasta ser lo que es ahora o lo que terminará siendo, mejor dicho, que sus obras van camino de alcanzar en longevidad a las de la Sagrada Familia.

Los actuales propietarios llevan un par de años al mando de lo que había sido la BODEGA VILASECA, que nació hacia 1930 y de la que se mantienen buena parte de los elementos originales. No hay más que fijarse en esas dos IMPONENTES BARRICAS al fondo de la sala, que son una maravilla, por tamaño, por antigüedad…

Casa Gerardo – Madrid

Casa Gerardo Entre el barrio de La Paloma y La Latina de Madrid encontramos CASA GERARDO, una de esas tabernas castizas y emblemáticas que tantísimo nos gustan y que nos encanta descubrir cuando visitamos la ciudad.

Con 80 años a sus espaldas, mantienen elementos decorativos originales como esas tinajas de barro rojizas que solemos encontrar también en otras tabernas de Madrid y que aquí, en Casa Gerardo, ya no usan, pues el comercio de vino a granel, nos cuenta su dueño, ha caído tanto que no les sale rentable. En cambio, y como viene siendo habitual en la ciudad, el vermut de grifo no puede faltar y aquí tienen IRIS, de la casa De Muller, de Reus.

Bodega La Moderna | antes Bodega Esplugas

bares autenticos Si eres de Barcelona, seguro que te acuerdas o te suena una tienda de vinos a granel que había en la parte más alta de la calle Enric Granados, muy cerca de la Avenida Diagonal.

Se llamaba BODEGA ESPLUGAS y llevaba ahí desde 1937, pero ha sido ahora, al cumplir 80 años de existencia, que los propietarios han traspasado el local a unas personas tan amantes de lo auténtico que han querido dejar prácticamente intacta la bodega. Eso sí, han decidido rebautizarla por BODEGA LA MODERNA.

Misma fachada y dos nombres en ella, el antiguo y el nuevo, respetando la FISONOMIA ORIGINAL tanto fuera como dentro. Es una gozada cruzar la puerta y comprobar que siguen los mismos barriles, la misma nevera, mismos detalles decorativos…

Para poder disfrutar de la extensa carta de tapas y platillos han añadido unas mesas en la sala principal y han habilitado una pequeña barra de bar al principio. Además, lo que antiguamente era la vivienda de los propietarios se ha transformado ahora en dos salitas con una mesa grande y mobiliario que, intuimos, ya estaban ahí. Estas dos salitas son ideales para reuniones informales, comidas en grupo, cenas familiares…

El renacer del Bar Muy Buenas

No todos los días podemos dar la noticia de que un bar emblemático, tras cerrar de forma dramática, vuelve a abrir sus puertas. El bar MUY BUENAS lo ha hecho y a lo grande, devolviéndole la dignidad que su anterior inquilino bien se encargó de destrozar y que hizo temer por un fatídico final para este precioso bar modernista del barrio gótico de Barcelona.

Ahora, el Muy Buenas renace como si no hubiera pasado el tiempo, con sus detalles y mobiliario resplandecientes tal y como lo hiciera a principios del siglo XX, y es que sus actuales titulares, Enric Rebordosa y Lito Baldovinos (responsables también de La Confiteria y de Dr. Stravinsky), decidieron RESTAURAR el local sin trampa ni cartón, al modo artesano de la época, aunque para ello tuvieran que invertir bastante más dinero. No solo recuperar un local emblemático nos encanta, también echar mano de maestros artesanos cuya profesión está casi extinta es todo un acto de rebeldía contra la era digital y tecnológica que nos absorbe.

Los mejores calamares a la romana de Barcelona

calamares a la romana
Se les ama y se les odia por igual; clásico entre los clásicos, los calamares a la romana sufren el cariño más tierno o la tortura más despiadada de los bares que deciden incluirlo en su cartas, que no son tantos como pudiera parecer.

La cosa está así: podemos tener la suerte de encontrárnoslos super frescos y recién bañados en un suave rebozado, congelados de bolsa pero rebozados al momento o el total look: calamar y rebozado congelados listo para salir de la bolsa y zambullirse en la humeante freidora.

Si bien el savoir-faire del cocinero y la calidad del rebozado pueden ayudar y mucho a mejorar una materia prima decente o reguleras, en el último caso no hay por donde coger el calamar, la verdad. Suerte tendremos el día que dejemos de ver para siempre en un bar ese calamar con rebozado de color amarillo verdoso que escapa a cualquier gama cromática gastronómica.

A colación de nuestra intervención en el programa de radio VIA LLIURE de Rac1 del día 15 de Julio de 2017, hemos decidido dejar constancia de los calamares a la romana que, a día de hoy, nos hacen salivar solo con recordarlos. Y no es un bar, precisamente, el que nos tiene más enamorados…

Casa Alberto


A punto de cumplir los 200 años de existencia, CASA ALBERTO es toda una institución en Madrid; ubicado en unos de los barrios más interesantes y carismáticos de la capital, funciona como taberna y como restaurante (de 13:30 a 16h y de 20 a 24h).

Casa Alberto llama la atención por muchos motivos. Su fachada rojo sangría y su letrero negro con letras doradas resalta sobre el resto, sobre todo si venimos por la calle Príncipe. Su interior recargado de molduras de madera, lámparas antiguas y fotografías o recortes de periódico transforman este lugar en un local acogedor que parece transportarte a otro siglo; quizás a 1924, cuando el dueño de entonces -Alberto de Dios- hizo la reforma que ha llegado hasta nuestros días.

Bodega El Pimpi


La última vez que pisamos Málaga desconocíamos la existencia de este bar, que resulta ser toda una institución en la ciudad. EL PIMPI es auténtico pero no centenario, y es que su envidiable emplazamiento y su ubicación en un enorme caserón del siglo XVIII dan la impresión de que lleve ahí toda la vida.

Inaugurado en 1971, la bodega debe su nombre a un conocido personaje de la ciudad que ayudaba a las tripulaciones y pasajeros que llegaban al puerto y, años más tarde, ampliaban su abanico convirtiéndose en guías turísticos de Málaga.

EL PIMPI ES UNA PASADA. Dividido en dos zonas diferenciadas por una entrada propia, lo que se definiría como El Pimpi aprovecha prácticamente todo el caserón con salones y terrazas para los clientes; una inmensidad de bar de varios pisos, diferentes barras, decenas de mesas, barricas para aburrir y motivos andaluces de antaño. No falta el “muro de la fama”, una pared atiborrada de fotos de personajes célebres y famosetes que han pasado por El Pimpi.