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La nueva Bodega Balmes


Después de descubrir que la Bodega Balmes había cerrado, descubrimos también que alguien había cogido las riendas del negocio y que habían reinaugurado hacía pocos días, por lo que aprovechamos la primera ocasión que tuvimos para ir a ver si la reforma había sido radical o no, algo fácil de adivinar, en verdad, sabiendo cómo era anteriormente.

La Bodega Balmes, la de antes, pasaba bastante desapercibida a pesar de su gran rótulo, suponemos que porque el aspecto era de bodega-tienda y solo eso, aunque la verdad es que el local tenía una pequeña barra en la que se podía hacer un vermuteo básico. El RESTYLING DE LA NUEVA BODEGA BALMES ES BRUTAL, han limpiado a fondo el local (¡la de horas qué habrán echado!), ampliando sustancialmente con el uso del espacio del fondo, que antes era el almacén.

Bar Cova Fumada

cova fumada

Actualizado 31-10-2017. Hemos añadido fotografías nuevas del Cova Fumada y de las tapas además de editar el texto.
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Cuenta la leyenda que LAS BOMBAS (bola de patata rellena de carne y rebozada. Lleva salsa por encima) se inventaron en Barcelona y, en concreto, en una antigua bodega del barrio de LA BARCELONETA que, a pesar de no tener cartel alguno que dé a conocer su identidad, todo el mundo sabe su nombre: el COVA FUMADA.

Ubicado en la misma plaza del mercado, la Cova Fumada respira en cada una de sus paredes los años de historia que arrastra a sus espaldas, sin perder nunca la identidad de antiguo barrio de marineros y ofreciendo a su clientela pescado fresco y variado (calamares a la romana, sardinas, pulpo, gambas, tallarinas…). Eso sí, hay que armarse de paciencia porque lo más normal es encontrar LISTA DE ESPERA.

Bar La Bombeta

Bar La Bombeta
El bar La Bombeta es un bar muy conocido en el barrio de La Barceloneta de Barcelona, ya sea por su cercanía al Paseo Joan de Borbó, ruta de peregrinaje guiri para los que van y vienen de la playa, como por sus tapas.

Es curioso que cuando entras en La Bombeta, el local y, sobre todo, la frase que hay puesto bajo los toneles “no hablamos inglés pero hacemos unas bombas cojonudas” te llevan a pensar que aquél es un bar agradable y en el que pasarás un buen rato. Nada más lejos de la realidad.

Creo que los camareros, para entrar a trabajar ahí, pasan algún tipo de examen psicotécnico para valorar el grado de incompetencia y borderío; si no llegan a unos niveles extremadamente altos, no son contratados. Es para flipar que atiendan a los clientes sin ni siquiera mirarles a la cara, que pasen de ti 300 veces cuando les llamas y que se larguen sin avisar mientras les estás pidiendo. ¿De verdad tenemos que aguantar eso?