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Bodega La Moderna | antes Bodega Esplugas

bares autenticos Si eres de Barcelona, seguro que te acuerdas o te suena una tienda de vinos a granel que había en la parte más alta de la calle Enric Granados, muy cerca de la Avenida Diagonal.

Se llamaba BODEGA ESPLUGAS y llevaba ahí desde 1937, pero ha sido ahora, al cumplir 80 años de existencia, que los propietarios han traspasado el local a unas personas tan amantes de lo auténtico que han querido dejar prácticamente intacta la bodega. Eso sí, han decidido rebautizarla por BODEGA LA MODERNA.

Misma fachada y dos nombres en ella, el antiguo y el nuevo, respetando la FISONOMIA ORIGINAL tanto fuera como dentro. Es una gozada cruzar la puerta y comprobar que siguen los mismos barriles, la misma nevera, mismos detalles decorativos…

Para poder disfrutar de la extensa carta de tapas y platillos han añadido unas mesas en la sala principal y han habilitado una pequeña barra de bar al principio. Además, lo que antiguamente era la vivienda de los propietarios se ha transformado ahora en dos salitas con una mesa grande y mobiliario que, intuimos, ya estaban ahí. Estas dos salitas son ideales para reuniones informales, comidas en grupo, cenas familiares…

La bodega d’en Rafel


Corrían los años 60 cuando un joven y deportista chaval adquirió el bar Terra Alta, situado en la calle Manso de Barcelona. Decidió cambiarle el nombre y ponerle el suyo propio; así nacía, pues, la Bodega d’en Rafel.

De dimensiones no muy grandes, la Bodega d’en Rafel cuenta con elementos clásicos como las barricas de vino, las neveras antiguas, las baldosas de pared, las mesas de mármol y forja, las sillas de madera torneada… y costumbres tan nuestras como EL DOMINÓ y las cartas se juegan habitualmente, si bien este tipo de ocio se limita a gente de cierta edad y será una lástima comprobar dentro de unos años que está desaparecido en los bares.

Taberna Casa Enrique


Viajar en el tiempo entre 4 paredes a pleno siglo XIX se torna tarea complicada cuando de lo que se trata es de un bar. Cada vez es más difícil tropezarse con uno de ellos y los que permanecen, luchan como jabatos por mantenerse; por eso es especialmente emocionante adentrarse en uno de ellos. Esta vez, nos ha tocado ir a Granada a visitar Casa Enrique, una bodega FUNDADA EN 1870 muy conocida por sus vecinos y casi nada por el turista, que se deja llevar por las cartas llamativas y los “typical spanish”.

Casa Enrique es una auténtica sede social, donde muchos clientes son asiduos y ya amigos, donde son muchos los famosos que se han sentido como en casa y, todo, en un espacio reducido y abarrotado, lleno de barricas, botellas, fotografías, muebles… Un templo en el que adorar el buen comer y el buen beber.

Caves i Vins J. Pujol


Cogimos la moto y nos fuimos a la vecina y desconocida Cornellà para visitar una bodega que unos amigos de Facebook nos habían recomendado. En pleno casco antigüo y haciendo esquina nos encontramos CAVES I VINS J. PUJOL, un establecimiento con una fachada de rótulo añejo y botellas de vino en vitrina que no hacía presagiar, en absoluto, lo que nos íbamos a encontrar dentro.

Lo que hasta hace relativamente poco era una sencilla y bucólica tienda de vinos a granel se ha ampliado y convertido en una gran bodega repleta de barricas de vino de todos los tamaños y formas, distribuidas por todo un espacio enorme y diáfano en cuyos detalles se aprecian los CASI 100 AÑOS DE VIDA del local.

Bar Casa González

En uno de los barrios con más densidad de bar por metro cuadrado de Madrid nos encontramos CASA GONZÁLEZ, un bar-tienda que llama la atención, sobre todo, por su fachada, de un encanto único y totalmente vintage. Lo que en su día fueran LOS ESCAPARATES, hoy forma parte de la distribución de las mesas, lo que da pie a estampas bucólicas desde el exterior.

Casi 100 son los años que lleva en la calle León el Casa González, aunque solo unos 20 ejerciendo como tienda y como bar. Se ve que han mantenido gran parte de la decoración original pero que lo que fuera, en su día, almacén y vivienda de los propietarios, ahora es la prolongación del bar, que empieza en la misma tienda.

Neveras de antaño, estanterías antiguas… la decoración está gratamente acompañada por una selección de vinos y productos cuidadosamente colocados, como el GRAN SURTIDO DE QUESOS que encontramos en una de las vitrinas frigoríficas.

Café Bar Las Teresas


En uno de los barrios más emblemáticos de Sevilla, el de SANTA CRUZ, se esconde en una de sus estrechas calles el CAFÉ-BAR LAS TERESAS, abierto desde 1870 y, por consiguiente, un clásico de visita indiscutible.

Sí que es verdad que, en esta ciudad, la estética generalizada de este tipo de bares es similar y hace difícil distinguir cuál es más genuino y cuál más impostado pero, en este caso, siglo y medio de vida ¡es toda una acreditación!

Encontramos el bar ubicado en esquina, con entrada en ambas fachadas y terraza en la más alargada. Dentro, tenemos la barra, que ocupa casi toda la extensión del bar y que poco espacio deja para sentarse y pasar a la vez. Por lo demás, vemos que las paredes están alicatadas con losetas cerámicas de dibujo típico andaluz, carteles de motivos flamencos o taurinos, fotografías antiguas, etc. Eso sí, que no falten los JAMONES COLGADOS del techo, muy ricos en este establecimiento, por cierto.

Café Novelty


Visitamos en la bellísima ciudad de Salamanca el Café Novelty, el más antiguo de la ciudad (según afirman en su página web) y, desde luego, mejor situado, pues lo encontramos en la misma Plaza Mayor. FUNDADO EN 1905, este establecimiento ha sufrido no pocas variaciones, pues si bien ahora lo conocemos como bar, también ha sido botillería o salón de billares.

El local es acogedor y amplio, con una barra de estilo clásico a su izquierda y las típicas mesas de mármol con sillas y bancos corridos a su derecha, zona en la que podremos compartir mesa con el ilustre GONZALO TORRENTE BALLESTER, oriundo de Ferrol pero fallecido en Salamanca en 1999.

Bar Stop Madrid

Uno de los barrios más transgresores de Madrid esconde también joyas muy clásicas y es en la calle de Hortaleza donde nos topamos con el bar Stop Madrid, tan auténtico como CURIOSO ES SU NOMBRE.

Haciendo esquina, el bar Stop Madrid se nos aparece con una fachada repleta de vitrinas, una característica que parece recordar que ese establecimiento fue lo que fue en sus orígenes: una tienda de venta de vinos y licores, un dato que todavía hoy llevan en práctica.

Una vez dentro, vemos que el espacio es relativamente amplio y diáfano, a excepción del mostrador de mármol que parte la sala en 2. En una de las paredes de la entrada está la barra, cuya vitrina muestra un ejemplo de su oferta gastronómica: empanadillas, las típicas conservas, mojama, cecina de León, variedad de quesos, dos ensaladas distintas, etc. Y en función de nuestro apetito o gula podemos escoger 3 tamaños: CANAPÉ, TAPA O RACIÓN.

Mesón Pachi


Situado cerca de la Plaza Mayor de Santoña se encuentra este pequeño bar que nos recuerda vagamente al Quimet & Quimet de Barcelona, no tanto por su aspecto sino por su oferta gastronómica de tapas más elaboradas de lo habitual.

El local tiene 2 entradas que dan directamente a una GENEROSA Y TRADICIONAL BARRA alargada de mármol. En la pared de fondo se encuentran los estantes y las vitrinas donde exponen los distintos productos a la venta, véase gran variedad de CONSERVAS, EMBUTIDOS, FOIE y QUESOS varios.

También disponen de multitud de pequeñas pizarras dispuestas por toda la pared y en la parte superior de la barra donde ofertan las distintas especialidades de la casa entre las que destacan las tostas de queso con anchoas, de foie, de callos de bacalao o el bonito laminado con cebolla confitada.