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Osteria del Sole – Bolonia

Osteria del Sole
La Osteria del Sole es uno de esos lugares únicos que sabes, a medida que te vas acercando a la entrada, que tiene algo sumamente especial y que te va a encantar. Efectivamente, esta taberna es excepcional en muchos sentidos además de una institución en la ciudad desde hace siglos, pues está en pie desde 1466… ¡¡Desde el siglo XV!!

Muy cerca de la plaza principal de Bolonia, en un “vicolo” algo oculto de los turistas, que abarrotan la calle de al lado, se encuentra la Osteria del Sole, sin rótulo y ni falta que le hace. La gente se agolpa cada día en la entrada con su copita de vino, champán o cerveza sea para fumar sea porque dentro ya no se cabe.

El Viena de Las Ramblas cumple 30 años

Viena de Las Ramblas No, no nos hemos vuelto locos y sí, hoy hablamos de una cadena de fast-food: el VIENA. Esta cadena de bocadillos y estética marcadamente tirolesa nace en Sabadell en 1969 de la mano de Pere Llorens y Silvestre Siscart basándose en los frankfurts de Alemania.

El local mítico del Viena siempre ha sido el que había en SABADELL, junto a la Rambla, un establecimiento estrecho y alargado en el que solo podías comer en la barra o de pie pegado a la pared.

Algunos años más tarde amplió al fondo con un salón con mesas pero al no tocar la parte delantera, no perdía su carácter auténtico.

Los bocadillos de Can Conesa

Can Conesa
En esta interminable búsqueda de bares auténticos, hay ocasiones en las que nos encontramos con BARES que no son emblemáticos por su conjunto global sino por un solo producto, una sola tapa, un solo camarero… Convirtiéndose en carismáticos y antológicos gracias a este aspecto tan concreto. Y es en este caso en el que nos hallamos con los BOCADILLOS DE CAN CONESA, en Barcelona.

La fama de los bocadillos de Can Conesa es tal que casi a cualquier hora del día hay largas colas para pedir. Colas de turistas pero también de autóctonos que acuden solos, en pareja o en familia. ¿Pero es justificada tanta fama?

Bodegas Espadafor


Granada tiene uno de los monumentos más visitados del país, lo que provoca que te encuentres turistas durante todo el año, da igual que haga frío o calor, que sea Febrero o Agosto; están siempre ahí, rondando y buscando, además, la famosa tapilla gratis. Por eso, si lo que queremos es salir de la vorágine sin perder un ápice de calidad y autenticidad, no se nos ocurre una idea mejor que BODEGAS ESPADAFOR.

En pie desde 1910, este local centenario se encuentra junto a la Gran Vía, casi al final de todo, lo que nos supone un paseíllo desde el centro la mar de agradable (más si hace solete) mirando escaparates y contemplando, entre otras cosas, las farolas tan extrañas que hay.

Bodegas Espadafor es un bar considerablemente grande y amplio, con gigantescos cuadros y fotografías añejas colgando de sus paredes, una gran barra de mármol y madera que parte casi en dos el espacio y las clásicas neveras antiguas de bar junto con barricas que ofrecen vermut, palo cortao, jerez oloroso y otras delicias.

Taberna La Dolores


Qué sería de Madrid sin sus tabernas, se pregunta uno cuando aterriza en la ciudad en busca de cañas de cerveza tiradas como Dios manda y de la tapa que la acompaña. Es una gozada pasear por barrios como HUERTAS y descubrir en cada calle no uno ni dos sino un sinfin de bares y bodegas, a cual más auténtico y atractivo.

En uno de estos paseos nos topamos con la TABERNA LA DOLORES, cerca del Museo del Prado y FUNDADA EN 1908. Un lugar centanario que cuenta con una parroquia fiel y autóctona, que acude con asiduidad por la familiaridad con los camareros, por sus precios razonables y porque se está a gusto.

Una gran barra preside el local, que además cuenta con paredes repletas de jarras de cerveza y un rincón al fondo con 4 mesas. Pero la fachada es lo que más llama la atención y, si bien se estila mucho en Madrid el uso del azulejo en los bares, aquí se aplica de forma distinta, en modo “trencadís”, al más puro estilo Gaudí.

La bodega d’en Rafel


Corrían los años 60 cuando un joven y deportista chaval adquirió el bar Terra Alta, situado en la calle Manso de Barcelona. Decidió cambiarle el nombre y ponerle el suyo propio; así nacía, pues, la Bodega d’en Rafel.

De dimensiones no muy grandes, la Bodega d’en Rafel cuenta con elementos clásicos como las barricas de vino, las neveras antiguas, las baldosas de pared, las mesas de mármol y forja, las sillas de madera torneada… y costumbres tan nuestras como EL DOMINÓ y las cartas se juegan habitualmente, si bien este tipo de ocio se limita a gente de cierta edad y será una lástima comprobar dentro de unos años que está desaparecido en los bares.

Bodega Joserra


Bilbao es una ciudad con una cultura de bar impresionante; la gente se echa a la calle para potear entre amigos, colegas de trabajo e incluso con toda la familia al completo. Un ambientazo que disfrutamos en nuestra búsqueda de bares emblemáticos de la ciudad como el que aquí nos ocupa, que, además, no nos resultó nada fácil encontrar: la Bodega Joserra.

Taberna casi centenaria situada en pleno casco viejo (zona de las Siete Calles), la Bodega Joserra tiene unos inicios curiosos, pues por allá el 1924, lo que hoy conocemos como bar era un comercio de venta que, de estranjis, servía txikitos de vino a sus clientes hasta que les multaron, momento que aprovecharon para pedir la licencia de actividad. Y hasta ahora.

Bodega Josefa “Pepeta’s”


Nos hemos encontrado de morros con una de las bodegas más carismáticas y particulares de Barcelona, pues la Bodega Josefa (conocida también como “el Pepeta’s”) es todo un viaje al lejano oeste y una devoción clarísima al country, baile y estilo de vida que forra cada centímetro de las paredes de esta bodeguita de barrio, con gente de barrio y costumbres de barrio.

La entrada, coronada con 2 grandes banderas de Wyoming y Cataluña, es toda una declaración de intenciones que, una vez al año, además, conquista buena parte de la calle Saragossa para festejar la gran fiesta del country, aunque, como nos cuenta Jordi, dueño del pepeta’s, el pasado mes de Noviembre no se pudo realizar por falta de permisos del Ayuntamiento. Una lástima.

La Bodeguita sin nombre o “El Palas”

Aconsejados por nuestros amigos del Mugi (leer post anterior) nos dirigimos en busca de la que, según ellos, es de las pocas bodegas o bares realmente auténticas que quedan en la ciudad de Bilbao.

Curiosamente, se encuentra en la misma calle, cosa nada extraña teniendo en cuenta la gran densidad de bares que hay en dicha arteria de ocio como es la calle Licenciado Poza y no nos costó mucho encontrarla; y eso, a pesar de que dicha bodega no tiene ningún cartel o letrero en la fachada que ayude a identificarla.

La razón de esa ausencia la supimos con posterioridad degustando una cerveza y charlando con Ione, su propietaria, que al igual que en el caso del Mugi, es ya la tercera generación que regenta el local. Son ya MÁS DE 60 AÑOS dando servicio a la parroquia local, que sigue fiel a su cita en esta emblemática y a la vez discreta taberna, que nació sin nombre y así sigue a pesar de que algunos la apodan “EL PALAS”, como simpática metáfora y referencia a su “ostentosa” decoración.