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Bar Gelín “El Rey de las Rabas”

Paseando por el centro de Santander nos encontramos con un bar clásico y bastante conocido: el Bar Gelín, autodenominado “EL REY DE LAS RABAS” en reiteradas ocasiones: en el letrero, en el toldo de la entrada… ¿demasiado pretencioso, quizás?

De todos modos y aunque el local en sí no llama la atención precisamente por su cuidada decoración (es más bien cutre), atrae el hecho de que esté ABARROTADO DE GENTE a lo largo de la barra y en las pocas mesas que tiene.

Los bares con el sello de Bares Auténticos

Actualizado el 2 de Diciembre 2011 (Post original del 24 de Marzo 2011)
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Nada sabíamos nosotros, HACE 7 MESES, de cómo iba a funcionar este blog y de si seríamos capaces de llevarlo por el buen camino. Eso sí, EL ENTUSIASMO DEL PRINCIPIO y por el cual nació la idea no ha desfallecido sinó más bien lo contrario, cada vez tenemos más ideas nuevas y ganas de descubrir bares con solera de nuestra ciudad, Barcelona, y de otras más, en los próximos meses.

Una de esas ideas fue la de crear y diseñar una TARJETA A MODO DE ADHESIVO, de manera que nuestro sello e identidad adquiría cierta personalidad y, sobre todo, una imagen con la que definirnos.

A partir de aquí, probamos suerte y tentamos la amabilidad de los dueños de esos bares que hemos comentado en el blog, comprobando con sorpresa que todos ellos se han prestado de buen grado a que sus locales tuviesen el sello de Bares Auténticos.

Bar Alegría

Viajamos hoy al SIGLO XIX para descubrir un bar en el ensanche de Barcelona, y es que el Bar Alegría, situado en el chaflán entre Comte Borrell y Gran Vía de les Corts Catalanes, fue FUNDADO EN 1899, tal y como reza en la pared del mismo y en los sobres de azúcar, curiosos además por los datos que nos ofrece: “Tel. 836”.

El Bar Alegría mantiene esa ESTÉTICA DE ANTAÑO, con la carpintería de madera, el suelo cerámico, las mesas de mármol con pies de forja y hasta las sillas Thonet, clásico entre los clásicos. No podía faltar, además, el uniforme de camarero de toda la vida: pantalón negro y camisa blanca.

Bar Can Paixano

Antes que nada, decir que mucha gente no conoce este bar por su nombre sino por el de “EL CHAMPAÑILLO” ¿por qué? Seguramente, se deba a que el local NO TIENE LETRERO EN LA ENTRADA que indique su nombre; de hecho, no hay nada más que la puerta, lo que dificulta el encontrarlo, sobre todo, si está cerrado. De todas formas, esto no es un problema para la asidua clientela y para los guiris, que acuden todos los días en masa al Can Paixano.

El bar tiene DOBLE FUNCIONALIDAD; por un lado ejerce como BAR DE BOCADILLOS y raciones de los productos más grasientos y siempre fritos posibles (léase morcilla, bacon, chistorra, chorizo, hamburguesa…), embutidos como la cecina o el jamón, etc. Y, por el otro, tiene una tienda en el fondo donde venden conservas varias y los vinos espumosos por los cuales se han hecho famosos y han apodado el local. TIENDA QUE ABRE de 9 a 15h y de 15:30 a 20h. Por cierto, EN ESTE BAR NO EXISTE LA CERVEZA, pero hay que admitir que el rosado está realmente bueno.

Bar Glaciar

Actualizado el 24-07-2015. Hemos actualizado el horario
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El Bar Glaciar está situado en la Plaza Reial, que es una de las más concurridas, conocidas y con mayor oferta lúdica y gastronómica del Barrio Gótico de Barcelona y por ello se convierte cada día en punto de encuentro de la gente más diversa.

Todo el perímetro de la plaza está porticado (cual claustro) y es justamente en una de las esquinas donde se ubica este establecimiento que, al igual que el resto de locales adyacentes, se abre de cara a la plaza y aprovecha la zona cubierta del pórtico a modo de terraza los 365 días del año.

El Glaciar es BAR DE COPAS y, además de las clásicas patatas fritas de bolsa y aceitunas, ofrece tapas variadas, bocadillos y platos combinados. Es un local muy cálido e informal, de techos altos, con una imponente barra de mármol (aunque sin taburetes) y con mesas y sillas de madera de toda la vida. Más allá de unas paredes pintadas en tonos ocres y beiges, la personalidad se la confieren la gran cantidad de fotos de artistas musicales dispersadas por todo el local.

Desde el 2 Enero de 2011 se prohibirá fumar en cualquier bar o restaurante



Si todo va bien y el Senado no decide, una vez más, retrasar lo que ya tiene aprobado, a partir del día 2 de Enero de 2011 estará prohibido fumar en cualquier bar y/o restaurante del territorio español, a lo que tengo que añadir que me alegra de que así sea, sin exclamar antes un “¡por fin!”.

Sí, somos de esas personas que no soportan el humo del tabaco y nos parece una aberración que alguien pueda estar comiendo o cenando intercalando uno o varios cigarrillos por el gusto de no sé muy bien por qué, más allá del puro enganche a la nicotina. Mientras tanto, los demás tenemos que comprobar cómo el olor de nuestra comida se ve “difuminado” por una humareda pestilente que, además, se nos impregnará en la ropa y cabellos. Y no hablemos del ataque directo a nuestra salud.

A pesar de todo, nos encanta ir de bares y disfrutar con los amigos, algo que se puede hacer sin tener que meterte un objeto cilíndrico entre el índice y el anular. Está comprobado.

Frankfurt Pedralbes

Actualizado 24-07-2015. Añadimos el enlace a su nueva página web.
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Clásico entre los clásicos, el Frankfurt Casa Vallés, más conocido como Frankfurt Pedralbes, lleva años sirviendo unos de los mejores bocadillos de la ciudad Condal, sobre todo entre los estudiantes universitarios, ya que el local está situado en pleno Campus Nord.

Se trata de un local sin pretensiones, de reducidas dimensiones y con el aspecto de Frankfurt de toda la vida, que de hecho es de lo que se trata. Y como tal, toda su oferta gira en torno a una gran variedad de salchichas (frankfurts, cervelas, malagueñas, burgalesas, chistorras,… ) y hamburguesas ,todas ellas de elaboración propia y de gran calidad.

Ése es sin duda el gran secreto de este establecimiento: la alta calidad de la carne, fruto de una elaboración artesanal propia por parte de Casa Vallés y que incluso comercializan para otros establecimientos de la ciudad.

Bar Casa Pagès

El Bar Casa Pagès es uno más de los muchos bares que pueblan el barrio de Gracia, que no destaca por nada en particular pero que resulta involuntariamente acogedor. El encanto del local radica en su falta de pretensión y en su aspecto añejo que ha sabido envejecer sin perder personalidad y sin sufrir grandes cambios.

Se mezcla con naturalidad una clientela mayoritariamente joven con algunos ancianos asiduos -de la quinta del dueño del local- que pasan sus despreocupadas y desocupadas tardes sentados en alguna de las mesas, aunque, para regocijo de estos “abuelos”, hay una abundante rotación de camareras (por lo visto no se estila el género masculino para estos servicios) que cumplen de forma correcta con su cometido.

La cocina abre a partir de la 21.00h y se especializa en ensaladas, tortillas, bocadillos con nombres de filósofos(?) y unas patatas bravas más que correctas aunque sin comparación posible con las del bar Tomás (las comparaciones son odiosas).

Bar Aliatar


Hay un bar en el centro de Granada que se esconde entre 2 calles principales (Salamanca y Príncipe) y que ofrece bocadillos desde hace más de 50 años. El bar Aliatar, o conocido por algunos como “los perros”, es muy conocido por los autóctonos de la ciudad y aledaños, pues lleva décadas atendiendo a una clientela que lo mismo desayuna un perrito con una cerveza Alhambra que se merienda un bocata de ensaladilla rusa, y es que la carta de bocadillos calientes y fríos llama la atención por su variedad y, sobre todo, por su peculiariedad.

Para empezar, hay opción de pedir el tamaño grande o el mediano, aunque el camarero me confesara, al preguntarle, que la diferencia es mínima entre uno y otro. Luego, podemos escoger entre los calientes y curiosos “San Francisco”, queso fundido, Cabián (sobrasada, foie-gras y anchoas), habas, etc, o los fríos como el de espárragos, “africano” (Huevo duro con anchoas y mayonesa) o el más surrealista de todos: el de ensaladilla rusa, que se sirve con una enorme cantidad metida entre el bollo de pan, a riesgo de que la mezcla salga disparada en cuanto le hinquemos el diente.

El local mantiene la estética de antaño, con suelo cerámico, barra de acero inoxidable, paredes de espejo, alguna que otra foto antigua del bar y una luz fluorescente de lo más triste, lo que otorga al ambiente cierto aire decadente.