Blog

Sean’s Bar, el bar más antiguo del mundo

Uno de los alicientes de nuestro viaje a Escocia era visitar el que sería el bar más antiguo visto por nosotros hasta la fecha: el The Sheep Heid Inn, cuya licencia está fechada en el siglo XIV. Un puñado de historia un tanto truncada por el hecho de que el local está situado en un emplazamiento distinto desde el 1900 y porque la decoración interior se ha modernizado demasiado.

La pregunta que nos asaltó entonces fue ¿cuál será el bar más ANTIGUO del mundo? Buscando por la red descubres que no son pocos los, sobre todo, pubs que se atribuyen semejante título. Si bien, los primeros indicios de tabernas datan de la época romana, parece que el concepto y la cultura de PUB (Public House) se arraiga de verdad en Inglaterra, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda y en Sudáfrica.

Con el curioso nombre de «Ye Olde Trip to Jerusalem«, este pub inglés de Nottingham se autodenomina el pub más antiguo de Inglaterra. Sin documentos que lo acrediten, dicen que lleva en funcionamiento desde el año 1189, pero hay que tener en cuenta que la edificación actual es de hace «solamente» unos 300 años.

Bennets Bar – Edinburgh


Viajar a la Gran Bretaña es sinónimo de encontrar fantásticos y muy acogedores pubs, tanto es así que parecen no existir los «antros» tal y como aquí los conocemos, pues es mentira, al menos en ESCOCIA hay antros y nosotros visitamos alguno que otro. No es el caso del BENNETS BAR de EDIMBURGO, un local con espacio para bar y otro para restaurante que llama la atención desde el principio.

Una fachada verde y unas VIDRIERAS EMPLOMADAS captan la mirada del peatón desde que se percata de su existencia. Efectivamente, este pub es todo un emblema de la ciudad desde 1839, pero es con el nuevo King’s Theatre, que está justo al lado, que el bar se convertirá en un «garito» de moda, sobre todo, entre los actores de dicho teatro.

Bar Pastís


Actualizado 24-7-2015. El Ayuntamiento ha manifestado su intención de hacer lo posible por la permanencia del bar Pastís.
_____________________
Poco le queda a la ciudad de Barcelona de aquella época canalla en la que la vida en algunos bares, sobre todo en los barrios del Raval y el Gótico, era toda una experiencia, en ocasiones hasta mística. El Kentucky, el Cangrejo y el BAR PASTÍS son referentes de unas cuantas generaciones que mucho podrían contar de lo vivido en ellos.

El Bar Pastís, a pesar de todo, sigue en pie desde hace más de 65 años (abierto en 1947). Y decimos «a pesar de todo» porque cuenta en su haber con varias denuncias vecinales, que se quejan del ruido y de la música año tras año. Sí, ha estado a punto de ser clausurado pero su dueño se aferra a esos poquísimos metros cuadrados que son toda una manifestación del «horror vacui»: fotos, objetos varios, botellas, rótulos, óleos (pintados por su primer dueño), caricaturas, recortes de periódico… Todo acompañado por MÚSICA FRANCESA, referencia de aquellos tiempos más bohemios y en los que sus primeros dueños buscaban recrear al ambiente de los locales de Marsella y de París.

Bar Kentucky

Si hablamos de uno de los barrios históricamente más canallas de la noche barcelonesa tenemos que hacer referencia ineludible al otramente llamado BARRIO CHINO, en pleno corazón del cual se halla el Bar Kentucky.

Dicho bar, junto con muchos otros establecimientos de la zona como El Cangrejo, forman el enjambre de ocio nocturno de estilo añejo y atemporal, al margen de las grandes tendencias de diseño, y son fieles testigos de las aventuras taciturnas y no siempre confesables de gran parte de la población, sobre todo autóctona de la ciudad condal.

El Kentucky debe su nombre a la masiva presencia de marines norteamericanos (U.S. Navy) que desembarcaban en Barcelona por los años 50-60-70 y que desahogaban sus penas y daban rienda suelta a sus impulsos más humanos en los bares próximos al puerto. De esta manera, y con su nombre como reclamo, el establecimiento tuvo su auge como cobijo de marines, comerciantes, prostitutas y todo tipo de personajes de lo más variopinto, dispuestos a sacar tajada de los dólares recién llegados.

Bar Patillas

Bar Patillas
Actualizado 02-11-2017: hace tiempo que Amando decidió retirarse y pasar el bar Patillas a manos más jóvenes pero fieles a la esencia del local.
_______________________

En la ciudad de Burgos, no muy lejos del casco viejo, se encuentra un establecimiento de los que no pasan desapercibidos y que elevan el calificativo de «auténtico» a su máximo esplendor. Se llama BAR PATILLAS y está regentado por un personaje no menos auténtico y peculiar que responde al nombre de AMANDO y que corresponde a la 3ª generación de una casta de taberneros (así es como le gusta que lo definan).

El bar, que exteriormente pasa casi desapercibido, es de dimensiones reducidas pero llama poderosamente la atención por su decoración interior a base de carteles y fotos de lo más diversas que cubren en su totalidad las paredes e incluso los techos. Podemos encontrar recortes de artículos de periódicos, carteles de fiestas taurinas o populares y un sinfín de FOTOS DE CARNET – tipo fotomatón-, la mayoría de ellas turistas o clientela local.

El Bar Patillas es toda una institución en la ciudad de Burgos

El local dispone de una pequeña barra, igualmente empapelada, tras la cual el propio Amando o su esposa ofrecen los escasos bocadillos que preparan por la tarde y, sobre todo, botellines de cerveza o refrescos al uso, dando así cobijo a turistas y, mayoritariamente, al faranduleo burgalés hasta altas horas de la madrugada, amenizando las veladas con actuaciones improvisadas de guitarristas a las cuales suele sumarse el mismo Amando.

Gran Café Zaragoza

En una de las calles más céntricas y emblemáticas de Zaragoza se encuentra el Gran Café Zaragoza; un establecimiento de estilo clásico y elegante -no en vano fue concebida en sus inicios como una joyería – que se mantiene en perfecto estado de conservación y que rezuma ese aire bohemio de los grandes cafés. Un local imperecedero, ajeno a la reciente y dinámica transformación de una ciudad en constante evolución.

El local, situado en esquina, llama la atención por su generosa marquesina y por sus GRANDES VENTANALES que ejercen a modo de escaparate y a través de los cuales se aprecia en toda su dimensión el interior del Café, que no responde precisamente a su nombre, sin que por ello podamos decir que sea un local pequeño.

Los acabados interiores están muy cuidados y combinan el aire clásico de la madera (mención especial a las elaboradas MOLDURAS DE LOS TECHOS), los grandes espejos en las paredes y el mármol de la barra con el uso de lámparas de diseño más moderno.

Bar Borrell

Ajeno a modas y a los turistas que invaden Barcelona, se mantiene casi intacto el bar Borrell, que abriera sus puertas en 1909 como restaurante para atender a los artistas de la farándula, como bien explica Xavier Theros en un artículo que cuelga de una pared.

Épocas pasadas se reflejan en la decoración del local, con viejísimos transistores, neveras de obra y espejos que nos hablan de Bodegas Bilbaínas, de Lumen Gran Champán, de Vermouth Aquila Rossa… Todo ello presidido por la cabeza de un toro que parece ejercer de vigía permanente.

El Bar Borrell cuenta con una primera parte en la que encontramos la barra del bar y unos toneles que ejercen de mesas altas. Al fondo, se abre el salón donde mesas de mármol permiten una mayor comodidad, tanto para charlar como para tapear dentro de la extensa oferta que el local ofrece.

Café Central


El Café Central de Madrid es un ejemplo de cómo un local puede convertirse en emblemático sin llevar, necesariamente, muchísimos años abierto, adquiriendo la pátina natural de este tipo de sitios. Con 30 AÑOS a sus espaldas, se ha convertido en un referente de la capital, sobre todo en cuanto a los AMANTES DEL JAZZ se refiere.

Bien es cierto que nos sorprendió que el Café Central llevara tan «pocos» años abierto, pues el aspecto general (la fachada, la barra del bar…) denotaba que podría incluso ser centenario. La explicación radica en que los dueños han mantenido parte de lo que existía previamente, cuando aquello era una tienda de cristales y marcos. Ellos, luego, han hecho el resto.

Cuidando al milímetro la calidad de los conciertos que ofrecen a su clientela y apostando fuerte, han logrado conseguir congregar a artistas del jazz de la talla de TETE MONTOLIU, George Adams, Don Pullen, Art Farmer, Tal Farlow, Jeanne Lee, LOU BENNETT… ¡Todo un lujazo!

Bar Marsella

Bar Marsella

En Barcelona, como en tantas otras ciudades del país, existen una serie de locales que SOBREVIVEN AL PASO DEL TIEMPO y que podríamos catalogar de grandes clásicos. El Bar Marsella, que es el que nos atañe en esta crónica, es sin duda uno de estos locales.

Inmune a todos los cambios que ha sufrido el barrio del Raval, históricamente uno de los más canallas y actualmente bastante más ecléctico, el local pasa bastante desapercibido a primera instancia, pero conviene fijarse y adentrarse en él, sin duda.

El bar ha sido REFUGIO NOCTURNO de multitud de artistas como Ernest Hemingway y gente de lo más variopinta, desde finales del siglo XIX hasta ahora, y se mantiene inalterable en su concepto y oferta.