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Pinotxo Bar – Mercat de La Boqueria


Bares famosos hay centenares en el mundo; mercados tan conocidos como La Boqueria de Barcelona unas decenas, pero bares de mercado tan archiconocidos y emblemáticos como el PINOTXO BAR, no sé si podría existir solo este o contarlos con los dedos de una mano.

Historia viva de la ciudad, el Pinotxo es más un santuario gastronómico que un sencillo bar de mercado, pues hasta allí peregrinan en masa y a diario autóctonos y turistas además de grandes chefs, que reconocen sentirse como en casa y comer de lujo cada vez que van a visitar el bar de su amigo Joan Bayén -Juanito-.

Bar Escocés


En la zona alta de Barcelona nos encontramos un bar de lo más peculiar y es que, ya desde fuera, nos damos cuenta de que no es un bar cualquiera. Con una fachada de madera barnizada y unos ventanales estrechos y de cantos redondeados, el Bar Escocés parece encajar mejor con la estética de taberna madrileña que con la de bar-bodega catalana.

Una vez dentro, siguen las sospechas, puesto que esa estética añeja, con barra de madera de lo más elaborada, suelo de terrazo oscuro y asientos de cuero marrón dan que pensar si no nos habremos metido en un club de fumadores distinguido, en una coctelería o algo por el estilo. Los camareros, vestidos de uniforme y con mucho oficio sobre sus hombros también nos transportan a casi otra época…

Bar El Penicilino


El Penicilino es uno de esos bares que causan un mágico efecto. Cuando los vislumbras de lejos, ya sabes que ESE te va a gustar. Efectivamente. este céntrico bar de Valladolid exhala esa autenticidad que sólo dan los años, décadas e incluso siglos de bebidas servidas, clientes fijos, tardes de tertulia y horas trabajadas detrás y delante de la barra.

Caffè Mulassano – Torino

Turín, ciudad majestuosa, tranquila, viva y repleta de calles anchas porticadas, es también una ciudad con una concentración más que interesante de cafés históricos que nacieron en la época en que ésta fue capital del país y residencia de la Casa de Saboya, futuros reyes de Italia.

El café que hoy nos ocupa es el Caffè Mulassano, situado en Piazza Castello desde 1907, aunque ya existía desde el siglo XVIII en Via Nizza.

Es un bar de dimensiones muy reducidas que juega con los espejos para dar mayor sensación de amplitud a la vez que en ellos se reflejan los detalles de madera trabajada, sobre todo, del techo.

El Caffè Mulassano tiene un par de características que lo hacen único. Por una parte, se le considera el INVENTOR DEL TRAMEZZINO, pues por allá en 1925, cuando la pareja Angela y Onorino Nebiolo regresó a su Turín natal tras vivir una larga temporada en Detroit y adquirió este local, cuya licencia estaba en venta, buscó la manera de ofrecer algo nuevo…

Café Comercial

La historia del Café Comercial es la historia de Madrid. Fundado el 21 de Marzo de 1887 y situado en la estratégica Glorieta Bilbao, este lugar emblemático de la ciudad acogió a personajes literarios y artísticos de la talla de Camilo José Cela, Jardiel Poncela, Antonio Machado, Mingote, Javier Krahe…y, naturalmente, a miles de anónimos que disfrutaban de este acogedor lugar para sus tertulias o demás menesteres. Pero el Café Comercial, el MAS ANTIGUO DE MADRID, cerró sus puertas, y sin aparente previo aviso, en Julio del 2015.

128 años de esta fantástica cafetería se fueron al traste ese día, dejando a los madrileños un poco más huérfanos de lugares emblemáticos a los que acudir y cada vez más absorbidos por franquicias de medio pelo. Pero la mala noticia duró poco.

La Casa de las Torrijas

Nos encontramos en el centro de MADRID, en uno de esos bares tan emblemáticos y auténticos de la ciudad: LA CASA DE LAS TORRIJAS, un bar fundado en 1907 por Luis Montón, oriundo de Tomelloso que viajó a la capital trayéndose sus vinos y azulejos para montar este negocio y El Anciano Rey de los Vinos.

La Casa de las Torrijas es un local de tamaño medio y diáfano (cuenta con una pequeña sala anexa) cuya decoración es prácticamente original: los espejos de la pared, los bancos de madera, las mesas con sus gruesos cristales, los azulejos de Tomelloso… e incluso mantienen, aunque sólo sea a modo decorativo, la caja registradora de antaño.

Llama la atención los distintos rótulos que cuelgan de la pared, pertenecientes a los dos bares de Luis Montón y que por motivos varios se tuvieron que quitar de la fachada. Lejos de deshacerse de ellos, los guardaron y mantuvieron, una sabia decisión que denota ese amor por lo original y auténtico y que hoy día se agradece contemplar cuando estás en el bar. Suerte que los actuales dueños son también conscientes del valor romántico y prefieren restaurar a cambiar por algo más barato.

Taberna La Dolores


Qué sería de Madrid sin sus tabernas, se pregunta uno cuando aterriza en la ciudad en busca de cañas de cerveza tiradas como Dios manda y de la tapa que la acompaña. Es una gozada pasear por barrios como HUERTAS y descubrir en cada calle no uno ni dos sino un sinfin de bares y bodegas, a cual más auténtico y atractivo.

En uno de estos paseos nos topamos con la TABERNA LA DOLORES, cerca del Museo del Prado y FUNDADA EN 1908. Un lugar centanario que cuenta con una parroquia fiel y autóctona, que acude con asiduidad por la familiaridad con los camareros, por sus precios razonables y porque se está a gusto.

Una gran barra preside el local, que además cuenta con paredes repletas de jarras de cerveza y un rincón al fondo con 4 mesas. Pero la fachada es lo que más llama la atención y, si bien se estila mucho en Madrid el uso del azulejo en los bares, aquí se aplica de forma distinta, en modo “trencadís”, al más puro estilo Gaudí.

Café Barbieri


Nos vamos al heterogéneo barrio madrileño de LAVAPIES para visitar un café centenario y emblemático que descubrimos años atrás, paseando por el barrio. Se trata del Café Barbieri, fundado en 1902 en la calle Ave María, 45, en una esquina que glorifica esa increíble fachada de madera pintada en tono crema.

El interior nos transporta de inmediato a tiempos pasados, en los que se trabajaba la madera, se adornaba con molduras y los cristales se serigrafiaban con motivos clásicos. Así es el Barbieri, un espacio diáfano que refuerza su amplitud con los innumerables espejos que decoran el interior y con un mobiliario típicamente de bar: mesas de sobre de mármol y patas de hierro forjado, y sillas de madera torneada. La majestuosa barra de madera hace el resto.

La bodega d’en Rafel


Corrían los años 60 cuando un joven y deportista chaval adquirió el bar Terra Alta, situado en la calle Manso de Barcelona. Decidió cambiarle el nombre y ponerle el suyo propio; así nacía, pues, la Bodega d’en Rafel.

De dimensiones no muy grandes, la Bodega d’en Rafel cuenta con elementos clásicos como las barricas de vino, las neveras antiguas, las baldosas de pared, las mesas de mármol y forja, las sillas de madera torneada… y costumbres tan nuestras como EL DOMINÓ y las cartas se juegan habitualmente, si bien este tipo de ocio se limita a gente de cierta edad y será una lástima comprobar dentro de unos años que está desaparecido en los bares.