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Bodega El Pimpi


La última vez que pisamos Málaga desconocíamos la existencia de este bar, que resulta ser toda una institución en la ciudad. EL PIMPI es auténtico pero no centenario, y es que su envidiable emplazamiento y su ubicación en un enorme caserón del siglo XVIII dan la impresión de que lleve ahí toda la vida.

Inaugurado en 1971, la bodega debe su nombre a un conocido personaje de la ciudad que ayudaba a las tripulaciones y pasajeros que llegaban al puerto y, años más tarde, ampliaban su abanico convirtiéndose en guías turísticos de Málaga.

EL PIMPI ES UNA PASADA. Dividido en dos zonas diferenciadas por una entrada propia, lo que se definiría como El Pimpi aprovecha prácticamente todo el caserón con salones y terrazas para los clientes; una inmensidad de bar de varios pisos, diferentes barras, decenas de mesas, barricas para aburrir y motivos andaluces de antaño. No falta el “muro de la fama”, una pared atiborrada de fotos de personajes célebres y famosetes que han pasado por El Pimpi.

Taberna Casa Enrique


Viajar en el tiempo entre 4 paredes a pleno siglo XIX se torna tarea complicada cuando de lo que se trata es de un bar. Cada vez es más difícil tropezarse con uno de ellos y los que permanecen, luchan como jabatos por mantenerse; por eso es especialmente emocionante adentrarse en uno de ellos. Esta vez, nos ha tocado ir a Granada a visitar Casa Enrique, una bodega FUNDADA EN 1870 muy conocida por sus vecinos y casi nada por el turista, que se deja llevar por las cartas llamativas y los “typical spanish”.

Casa Enrique es una auténtica sede social, donde muchos clientes son asiduos y ya amigos, donde son muchos los famosos que se han sentido como en casa y, todo, en un espacio reducido y abarrotado, lleno de barricas, botellas, fotografías, muebles… Un templo en el que adorar el buen comer y el buen beber.

Gran Bodega Saltó


Despedimos el año haciendo una visita a una de las bodegas veteranas del barrio barcelonés de POBLE SEC, ubicada en la calle peatonal más concurrida de todas. Hablamos de la Gran Bodega Saltó, un establecimiento que, como todas las de este estilo, nació con la idea de vender vino a granel a sus vecinos, una práctica que se está perdiendo, entre otras cosas, por las políticas de los Ayuntamientos y sus manías reglas sanitarias. De hecho, en buena parte del norte de España está totalmente prohibido.

En la Bodega Saltó, aún hoy es posible comprar VINO A GRANEL, si bien no desde las enormes y majestuosas barricas de la entrada, que nos dan la bienvenida a un local decorado de una forma bastante peculiar, mezclando tradición con arte y toques kitsch.

Bodega Josefa “Pepeta’s”


Nos hemos encontrado de morros con una de las bodegas más carismáticas y particulares de Barcelona, pues la Bodega Josefa (conocida también como “el Pepeta’s”) es todo un viaje al lejano oeste y una devoción clarísima al country, baile y estilo de vida que forra cada centímetro de las paredes de esta bodeguita de barrio, con gente de barrio y costumbres de barrio.

La entrada, coronada con 2 grandes banderas de Wyoming y Cataluña, es toda una declaración de intenciones que, una vez al año, además, conquista buena parte de la calle Saragossa para festejar la gran fiesta del country, aunque, como nos cuenta Jordi, dueño del pepeta’s, el pasado mes de Noviembre no se pudo realizar por falta de permisos del Ayuntamiento. Una lástima.

Bodega Manolo

El otro día volvimos al barrio de Gracia de Barcelona, que tanto nos gusta, para visitar una bodeguita de lo más auténtica y que ya nos habían recomendado alguna que otra vez: la Bodega Manolo.

Junto a la Plaça del Nord, este carismático lugar tiene todo lo que uno espera de la bodega centenaria de barrio: barricas, vino y vermut a granel, neveras de madera, mesas de mármol y hierro, una barra y muchas estampas de otros tiempos. Con una entrada de lo más clásica, la bodega Manolo se divide en dos zonas, una primera donde está la barra y 4 mesas pequeñas y una segunda, “custodiada” por grandes toneles de vino, donde las mesas son algo más grandes y encontramos, además, el servicio y el acceso a la cocina.

Caves i Vins J. Pujol


Cogimos la moto y nos fuimos a la vecina y desconocida Cornellà para visitar una bodega que unos amigos de Facebook nos habían recomendado. En pleno casco antigüo y haciendo esquina nos encontramos CAVES I VINS J. PUJOL, un establecimiento con una fachada de rótulo añejo y botellas de vino en vitrina que no hacía presagiar, en absoluto, lo que nos íbamos a encontrar dentro.

Lo que hasta hace relativamente poco era una sencilla y bucólica tienda de vinos a granel se ha ampliado y convertido en una gran bodega repleta de barricas de vino de todos los tamaños y formas, distribuidas por todo un espacio enorme y diáfano en cuyos detalles se aprecian los CASI 100 AÑOS DE VIDA del local.

Bodega Antigua Casa Paricio

Por fin, y después de 3 tentativas fallidas por motivos diversos, hemos visitado la Bodega Antigua Casa Paricio de Zaragoza. Era alta la expectación después de habernos informado por internet en su página web y, desde luego, no nos ha defraudado lo más mínimo.

El local, que está situado no muy lejos de la basílica del Pilar y de la zona céntrica de bares, aunque no está en el epicentro de la marea de ocio, tiene el aspecto más CLÁSICO Y ACOGEDOR que se le puede pedir a la típica bodeguita de barrio de toda la vida; esas que tanto nos gustan y que invitan indefectiblemente a entrar, pedirse unas anchoas y un vermut y disfrutar de la estancia.

Bar Bodega Balmes


Actualización 12-01-2016: la bodega ha reabierto con nuevo look y nueva carta.
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Como creadores de esta humilde plataforma de BARES AUTENTICOS nos encontramos en muy pocas ocasiones con establecimientos que, reuniendo perfectamente los requisitos de nuestro filtro, no desean formar parte de nuestra plataforma divulgativa. Es una situación un tanto contradictoria pero a la vez muy fiel al espíritu indomable y genuino que tanto defendemos desde este blog.

Es por eso que esa dicotomía nos conduce a una situación un tanto paradójica: nos encanta y reafirma en parte en nuestra propuesta el hecho de que un establecimiento no requiera de ningún estímulo propagandístico ni publicitario (venga de quien venga) y a la vez nos entristece el no poder dar parte de nuestros pequeños descubrimientos al gran público.

Este dilema se nos presentó por primera vez en Madrid con el bar La Venencia, del cual dimos parte en un post anterior y en el cual respetamos la voluntad de sus propietarios de no publicar fotos, si bien pudimos dar nuestra opinión y recomendaciones como un cliente cualquiera.

El Celler d’en Frank Petersen


En Barcelona, en el Raval más cerrado y racial, se esconde una bodega regentada por un señor llamado Armando, simpático y distendido, que atiende a los pocos clientes que caben en este pequeño local, en cuyo espacio cuadrado se ubican la barra cerámica a la derecha, las antigüas neveras de madera al fondo y unas pocas mesas con sus respectivos taburetes.

Si bien está abierto todo el día, parece que lo que más se tercia en este lugar es pasarse el rato tomando cervezas y, cuando la gusa asoma, pedirse unas raciones de embutidos y/o queso con su pan con tomate y aceite, que eso nunca puede faltar.