Los bares

  • Bar Tomás Actualizado 4-2-2013: a partir de Marzo, el bar cambia su horario; consulta al final del artículo. ____________________________ Si hablamos de patatas bravas, sólo podemos pensar en un sitio: Bar Tomás, el Tomás, Can Tomás... lo que sea, pero este bar de Sarrià es mundialmente famoso por eso mismo, las bravas. Qué decir de las bravas del Tomás; pues que son sencillamente deliciosas, ideales, perfectas... todo un regalo de los dioses que, por mucho que quieras, nunca te cansas; y, encima, hacen para llevar ¿se puede pedir más? Pues, hombre, hay algunas cosas mejorables en el Tomás pero, como dirían en la película Snatch: Cerdos y Diamantes: "¿y a quién coño le importa?" Porque las croquetas no matan, la ensaladilla rusa tiene días y los camareros, aunque mayormente simpáticos y diligentes, quedan eclipsados por ese señor de pelo canoso que siempre te habla como si le acabaras de despertar de una plácida siesta.
  • Bar La Plata Actualización 9-9-2012: hemos añadido una nueva foto y editado el texto. _______________________ Si hay un bar que lleve todo la vida en Barcelona, ese es el bar La Plata, un local muy pequeño en el barrio gótico que respira mucha historia en cada una de sus losetas. Con una pequeña barra y algunas mesas de hierro forjado, la gente que acude a La Plata es básicamente autóctona de día y sobre todo turista de noche, lo que provoca que el local se llene hasta los topes. Lo curioso de La Plata es que se vale con 3 platillos estrella: una ensalada sencilla de tomate, cebolla y aceitunas arbequinas; un pincho de butifarra y los BOQUERONES, indiscutibles reyes del bar.
  • Bar La Bodegueta bar de tapas en el Eixample La Bodegueta es un clásico en pleno centro de Barcelona, tanto es así que en cuanto termina la jornada laboral, es prácticamente imposible de encontrar un hueco. Toca apuntarse a la lista y esperar. Una vez dentro, el ambiente es agradable y, por extraño que parezca, no hay guiris en la costa. Botellas de vino repartidas por las paredes, murales cerámicos antiguos, boticas, mesas antiguas... Ahora toca probar las tapas de este local e intentar descubrir por qué está siempre a reventar. Pedimos una de bravas, una ensaladilla rusa, un pulpo a la gallega y unas croquetas de pollo (sí, todo muy clásico). A excepción de la ensaladilla, todo lo demás era bastante bastante mediocre: las bravas malas y refritas, el pulpo era puro chicle y las croquetas estaban algo resecas. Entonces, ¿a qué viene tanto éxito?¿nos equivocamos de tapas?