Blog

Bodega J. Cala

De vez en cuando, la vida te sorprende con joyas como la que visitamos recientemente, y es que no solo es éste un local con mucho encanto sino que permanece IMPERTÉRRITO a pesar de hallarse en la parte más lejana de POBLE NOU, casi en la frontera con Badalona. Se trata, pues, de la Bodega J. Cala.

La fachada de madera y de un precioso color carmín da paso a un espacio interior abierto, entarimado en madera y con BOTAS DE VINO DE DISTINTA FORMA Y TAMAÑO. En las paredes encontramos decenas de fotografías antiguas y, sobre todo, pósters de temática TAURINA de épocas pasadas donde podemos ver, por ejemplo, a un Jesulín de Ubrique imberbe o el anuncio de una corrida de toros con Manolete, en Melilla. Además, llama la atención la particular devoción que los dueños tienen por los llaveros, que visten buena parte de la bodega.

La Bodegueta de Cal Pep

Hace unos años, las bodegas en las que se dispensaba vino de barrica y, de paso, te hacías un vermut con combinados de la casa era algo habitual en las ciudades de media España. Hoy por hoy, por desgracia, han desaparecido la mayoría y solo quedan unas pocas BODEGAS QUE MANTIENEN EL CONCEPTO y la imagen de antaño.

La Bodegueta de Ca’l Pep es UNO DE ESOS TESOROS que todavía quedan en Barcelona, en el barrio de Sants, para ser concretos, y tengo que admitir que me cuesta creer que así sea, dado que no se encuentra en ninguna calle comercial y su clientela es, seguramente, puramente autóctona del barrio.

Sobre la DECORACIÓN INTERIOR, podríamos decir que no existe, más allá de paredes con alacenas llenas de sifones antiguos y botellas de cristal vacías y esas NEVERAS DE MADERA tan auténticas, que para ellos es meramente funcional pero para el moderniqui de turno resulta ser una pieza vintage.