Bodega Salvat Sants

El bar Salvat, ubicado en un recóndito rincón del barrio de Sants, es a las anchoas lo que el bar Tomás a las patatas bravas. Y al igual que en el caso del Tomás, poco importa si hacen otra cosa.

La combinación estrella son las anchoas del Cantábrico (carnosas y bien sazonadas) con un plato de guindillas verdes dulces, un poco de pan con aceite y una buena cerveza negra de presión servida bien fría (el barril lo tienen en el interior de la cámara frigorífica).

El auténtico secreto de las anchoas – que sirven a lo largo de todo el día- es, sin duda, la labor de limpieza exhaustiva que realiza metódicamente uno de los dos empleados del bar. La calidad de la materia prima hace el resto.

Bodega Salvat Sants Barcelona Bodega Salvat Barcelona Bodega Salvat anchoas

El otro empleado, con un gracioso parecido a Louis de Funes, es el encargado de atender y servir las mesas a la clientela- gente del barrio- mientras el primero se esmera con el pescado.

Por el aspecto del bar, tanto exterior como interior, se deduce que ha seguido una trayectoría paralela a la de sus 2 empleados, es decir que ha ido envejeciendo sin más. Tiene ese aspecto atemporal de bar de toda la vida, con sus vitrinas de trofeos, máquinas tragaperras y con esa suciedad en las paredes y cristales también de toda la vida.

El bar Salvat es adquirido en 2011 por Jordi Ibañez, quien se convertirá en el alma del lugar por su carisma y por sus anchoas, que selecciona y limpia con exigencia

Se conoce que la limpieza se centra exclusivamente en las anchoas, pero teniendo en cuenta que nadie tiene la intención- a priori- de untar el pan en las paredes, parece ésta una decisión acertada.

Vale la pena acercarse a este bar, que no va de paso precisamente, antes de fin de año puesto que nuestros 2 amigos se van a jubilar merecidamente después de 40 años de fiel servicio. Quién sabe lo que pasará con las anchoas…