Después de una mañana de playa completa (sol, baño y juego de palas) en la población cantábrica de NOJA, nos dispusimos a buscar restaurante para comer.

En el parabrisas del coche encontramos un flyer publicitario que anunciaba lo siguiente: TRASTEVERE, Ristorante Pizzería, LA MEJOR COCINA ITALIANA DE TODA LA VIDA. Ante semejante anuncio y pese a recelar culturalmente de este tipo de propaganda, decidimos probar suerte.

El resultado final y conclusión (no quiero extenderme en detalles, pero si queréis flipar os podéis acercar y pedir la ensalada Caprese!) es :

  1. El Restaurante Trastevere NO es un restaurante italiano.
  2. La comida del Trastevere NO ESTÁ BUENA Y NO ES ITALIANA, ni por asomo.
  3. El menú del día NO contiene platos italianos.
  4. Dudo que nadie del personal del restaurante haya pisado Italia en su vida.
  5. La camarera que nos sirvió era simpática, ¡eso sí!
  6. El que ha escrito el flyer tiene unos huevos que se los pisa y/o no ha comido en el restaurante.

La pregunta que me surge después de esta experiencia culinaria (que no recomiendo) es: ¿no hay ningún órgano dependiente de algún ministerio que regule la supuesta nacionalidad de los restaurantes? No creo que locales como el Trastevere le hagan ningún favor a la cocina italiana de verdad ni a Italia en sí.

Flaco favor le hacen al potencial turismo si establecimientos como el que nos atañe se expanden por toda la geografía nacional o europea. ¿¡Quien coño va a querer ir a Italia después de haber probado “la mejor comida italiana, de toda la vida” en Noja!? Y esta situación es extrapolable a cocinas o restaurantes de otras nacionalidades.

No dejo de pensar que los restaurantes que ofrecen cocina de otros países son como pequeñas embajadas o consulados y como tales deberían estar regulados, de alguna manera, por sus propias naciones de origen.

Ahí lo dejo………….

Ristorante Pizzeria Trastevere
Avenida Ris, 52. Noja