Chiringuito de Valladolid
Durante 10 días de vacaciones en Cantabria hemos podido constatar que si hay algo de lo que no andan escasos es de playas. Poblaciones como Santander, Laredo, Santoña y Noja gozan de unas playas increíblemente largas y de una anchura variable en función de las mareas (¡algo que a la gente del mediterráneo nos llama bastante la atención!).

Aunque hay algo de estas playas, aparte de las mareas, que también nos llama mucho la atención, y es el hecho de que ¡NO hay chiringuitos! ¿A qué se debe? ¿hay alguna ley de costas de ámbito cántabro que lo prohíba? ¿o a lo mejor estamos mal acostumbrados los que disfrutamos habitualmente de las playas mediterráneas, que sí disponen de chiringuitos y de lo más variopintos?

Llama la atención la ausencia absoluta de chiringuitos en la costa atlántica de España

 

El caso es que para los que somos amantes de la playa a tiempo parcial (véase, los que no aguantamos más de 1/2 hora tumbados al Sol) ¡la presencia de chiringuitos en las playas es totalmente imprescindible! Nos proporcionan sombra, cerveza fría, música y comida.

Chiringuito de Valladolid interior Chiringuito de Valladolid sala

Lo mejor de todo, después de nuestros días de asueto parcialmente nublado en Cantabria, ha sido el hecho de tener que pasar por Castilla y León para disfrutar de nuestro primer chiringuito en la playa.

Efectivamente y aunque suene extraño, nos hemos tomado una refrescante clara en el chiringuito La Playa de Valladolid, junto al río Pisuerga, rodeados de arena y bañistas. Un chiringuito muy acogedor y recomendable con un look un poco ibicenco en la playa más imprevisible e inesperada. Paradojas de la vida.

Actualmente, este chiringuito se llama Pera Limonera