En una de las calles más céntricas y emblemáticas de Zaragoza se encuentra el Gran Café Zaragoza; un establecimiento de estilo clásico y elegante -no en vano fue concebida en sus inicios como una joyería – que se mantiene en perfecto estado de conservación y que rezuma ese aire bohemio de los grandes cafés. Un local imperecedero, ajeno a la reciente y dinámica transformación de una ciudad en constante evolución.

El local, situado en esquina, llama la atención por su generosa marquesina y por sus GRANDES VENTANALES que ejercen a modo de escaparate y a través de los cuales se aprecia en toda su dimensión el interior del Café, que no responde precisamente a su nombre, sin que por ello podamos decir que sea un local pequeño.

Los acabados interiores están muy cuidados y combinan el aire clásico de la madera (mención especial a las elaboradas MOLDURAS DE LOS TECHOS), los grandes espejos en las paredes y el mármol de la barra con el uso de lámparas de diseño más moderno.

La oferta gastronómica es limitada ya que el local no dispone de cocina, así que básicamente estamos hablando de bocadillos fríos, croissants, muffins y pastas varias, así como refrescos y bebidas al uso típicas de cualquier cafetería, servidas, eso sí, con eficiencia y amabilidad.

En fin, un establecimiento agradable y luminoso que invita a tomarse algo en buena compañía y sin prisas. Idóneo para alargar las tertulias y no pagar más de la cuenta por tus consumiciones.

Gran Café Zaragoza
Calle Alfonso I, 25. Zaragoza
De Lunes a Jueves y Domingo, de 8 a 22h
Viernes y Sábado, de 8 a 2:30h

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