Bar Can Codina patatas bravas

No hay revista o blog de carácter cultural y/o gastronómico que se precie que no tenga su lista de “las mejores patatas bravas o que se atreva con una receta infalible para conseguir las mejores que has probado en tu vida. Nosotros no íbamos a ser menos y nuestro ranking personal también lo tenemos ¡claro!

Que las bravas son un invento español es un hecho certificado por la misma ONU. Todo apunta a que se inventaron en Madrid, en Casa Pellico en 1960 (bar que ya no existe) y la salsa se elabora con base de tomate y cayena, aunque cada uno la hace propia y, de paso, secreta, por eso de darle más categoría a la misma (ej: Las Bravas o el Docamar).

 

En Cataluña y Valencia, lo que para nosotros son patatas bravas es, en realidad, patatas mixtas, pues la salsa tradicional va acompañada de salsa allioli, tan rico y típico de aquí.

Y ahora empieza la controversia…

Bar Tomás de Sarrià patatas bravas

Para nosotros, las mejores bravas de Barcelona son las del Bar Tomas, demasiado aceitosas para sus detractores.

 

Nos quedan pendientes casi todos los locales de Madrid que salen en las listas de mejores bravas de la capital así que poco podemos comentar sobre ello. Nuestra única experiencia en Las Bravas, eso sí, nos recordó la última vez que no pudimos terminar una ración de patatas bravas, en La Bombeta… un horror.

En Barcelona, tenemos a todo un catador profesional de este apetitoso manjar, Edu, cuya misión en la vida es encontrar todos los bares y restaurantes de la ciudad que ofrezcan bravas para ir a probarlas y valorarlas en su blog, bravasbcn.com. Le hemos preguntado a él, a ver qué dice al respecto.

¿Cuáles son tus patatas bravas favoritas?¿Coinciden con las de la mayoría de barceloneses?

La gente suele decir que mi blog es bastante original, o directamente me llama puto friki, pero el Top 1 de bravasbcn no lo es nada. El Bar Tomàs es muy difícil de superar, hay mil imitaciones, pero ni una le llega a la suela del zapato. Y no creáis que no tengo ganas de encontrar unas patatas que lo derroquen de ese puesto de honor… la fritura que le dan a la patata es alucinante, inigualable (aunque son irregulares, eh, a veces dan un poco de miedo…). Y las salsas, puffff… qué decir de ese all-i-oli satánico y del aceite naranja pasión… magia.

Edu Bravas Barcelona

¿Le das más importancia a la patata o a la salsa?

Al empezar la broma esta del blog, le daba más importancia a la salsa, pero con el paso del tiempo (y despues de unas 300 probadas), me di cuenta del maltrato al que se somete al tubérculo en general: aceites tenebrosos, largos periodos de espera en un plato abandonado en un mostrador, re-re-re-refrituras… por lo tanto, lo que me parece absolutamente indispensable es: 1) una gran atención a la patata y 2) que la/s salsa/s no sean industriales. (¡Ah! Y el momento más triste de un bravabloguero friki es cuando te sirven dos salsas y una es artesanal, megacurrada, y al lado te ponen un pegote de mayonesa de bote con un pestazo a vinagre que se huele desde la estratosfera).

¿Crees que se puede innovar en una tapa tan clásica y tener éxito?

La gastronomía es un arte, y el arte pretende mejorar la realidad (no sé donde leches leí eso, pero me mola y queda intelectualoide). Hay miles de creadores buscando sorprendernos, o sea que, se ha innovado, se innova y se seguirá innovando siempre. Arola tuvo éxito al proponer sus bravas, que se copiaron hasta la saciedad, y además, tenemos en nuestra ciudad auténticas virguerías. Echadle un vistazo al blog. ¿Sabéis que hago un blog de bravas? ¡Es la ostia de innovador!

¿Con qué cerveza maridarías tus bravas favoritas?

Para unas bravas de Barcelona, una caña madrileña. Mahou heladísima, servida en vaso pequeño, bien tirada, de forma que casi no tenga gas, solo una ligera aguja y la espuma sea casi nata, que se te quede pegada en el bigote y forme anillos en el vasito a medida que le vas dando sorbos. Placer extremo. (Que conste que no le hago ascos a una birra artesana, pero ahora mismo es más difícil encontrar Mahou bien tirada en Barna, que cerveza hecha en un garaje de Matalascañas).

Bar La Esquinica patatas bravas