ideas para san valentin

¡Se acerca el día de San Valentín! Y por mucho que sea un invento de El Corte Inglés o que en Cataluña nos dediquemos más a la pareja el 23 de Abril, Diada de Sant Jordi, nunca está de más que nos recuerden que hay que cuidar al que tenemos a nuestro lado, así que hemos decidido hacer una lista de los mejores bares auténticos para ir en pareja, ideas para un San Valentín inolvidable.

Bares antiguos y románticos de Madrid

Si estamos en Madrid, una muy buena opción es ir a la Bodega La Ardosa, una de las bodegas con más solera de la capital y que, además, tiene una oferta gastronómica excelente. Este local esconde detrás de su barra una pequeña sala a la cual se accede pasando por debajo de ésta, una curiosidad que si tu pareja no conoce seguro que le divierte.

Bodega La Ardosa Madrid 2

 

Si sois de los que os gusta el estilo vintage y viajar a la estética de los años 30Casa González es la mejor opción; eso sí, hay que sentarse en la mesa que da a la fachada y, de paso, conseguir que alguien os haga una foto desde fuera. La estampa es lo más.

El Café Central, una tienda de cristales reconvertida en local para amantes del jazz es la mejor opción para melónamos, que disfruten de la mejor música en directo entre paredes de estética centenaria.

 

Bares antiguos y románticos de Barcelona

Si estamos en Barcelona y queremos llevar a nuestra pareja a comer o cenar para San Valentín, podemos optar por Casa Alfonso, único bar-restaurante nombrado por el Ayuntamiento como de Interés Cultural y cuyo interior invita a pasar una agradable velada, gracias, en buena parte, por esa estudiada iluminación.

 

 

En Catalunya, el día de los enamorados se celebra
el 23 de Abril, Diada de Sant Jordi

 

Pero si os apetece disfrutar de la comida a la par que del entorno, adentrarse en las calles colindantes al Ayuntamiento, en pleno barrio gótico, es una óptima elección ir a la Bodega La Palma. Se come de lujo y los propietarios saben mucho de vino, aunque también se puede ir a la hora del vermut y probar sus flipantes patatas bravas y/o croquetas, por ejemplo.

Bodega La Palma Barcelona 2

 

El café de después o unas copas para la tarde-noche hay que tomárselos en Casa Almirall, que cuenta con una sala al fondo más oscura, iluminada solamente por unas lamparitas de alabastro, y que invita a confidencias y alguna que otra declaración de amor.

Por último, y para la hora del cóctel, qué mejor que acercarse al Dry Martini y perderse en uno de sus rincones mientras disfrutas de las pequeñas creaciones efímeras de Javier de las Muelas.

¡El amor está en el bar! ^_^