Antigua Casa Paricio Zaragoza
Por fin, y después de 3 tentativas fallidas por motivos variosos, hemos visitado la Bodega Antigua Casa Paricio de Zaragoza. Era alta la expectación después de habernos informado en su página web y, desde luego, no nos ha defraudado lo más mínimo.

Este bar, que está situado no muy lejos de la basílica del Pilar y de la zona céntrica de bares, aunque no está en el epicentro de la marea de ocio, tiene el aspecto más clásico y acogedor que se le puede pedir a la típica bodeguita de barrio de toda la vida; esas que tanto nos gustan y que invitan indefectiblemente a entrar, pedirse unas anchoas y un vermut y disfrutar de la estancia.

El local abrió sus puertas en el 1928 como tienda de vinos y licores a granel, siguiendo la estela de muchos de estos establecimientos míticos que con el paso del tiempo ampliaron su oferta y pasaron a convertirse en bares o posadas. En este caso, podemos decir que la mutación ha sido total, por que a pesar de conservarse prácticamente igual que en sus inicios con una profusa cantidad de botas y barriles de vino que le confieren ese aire tan atemporal y cálido, la bodega apenas sirve ya vino a granel.

Antigua Casa Paricio está a punto de celebrar 100 años

Por desgracia, este tipo de servicio a granel de las bebidas de mesa no es ajena al paso del tiempo y a las costumbres de las nuevas generaciones, más propensas a comprar estos productos en las grandes superficies o supermercados de barrio. Otra tradición que sin duda acabará desapareciendo en poco tiempo.

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Sin embargo, a pesar de esta desafortunada circunstancia, la barra siempre está bien surtida para dar servicio a los paisanos (la mayoría de ellos habituales) que no dejan pasar la ocasión de pedirse cualquiera de los apetecibles pinchos expuestos en los taperos: gilda de boquerón, pincho de pepinillo dulce con atún o el de pepinillo, pulpo y aceitunas entre otros… y mención especial para las imprescindibles anchoas del cantábrico, que dan fama al lugar.

El local es bastante amplio y dispone de algunas mesas en la parte del fondo donde poder sentarse puesto que la barra carece de taburetes. Un rincón muy acogedor en un establecimiento que supura historia cotidiana (la de nuestros padres y abuelos) a través de la madera añeja de las barricas y de la multitud de elementos decorativos de época como sifones, fotos antiguas y carteles publicitarios. ¡Todo un clásico!

Antigua Casa Paricio
Calle Coso, 188. Zaragoza
De Lunes a Martes y de Jueves a Sábado, de 12 a 15h y de 19 a 22h.
Domingo, de 12 a 15h
Miércoles y festivos cerrado.