Este post nace a raíz de un descubrimiento fortuito en unos grandes almacenes de Barcelona, más concretamente en su departamento de souvenirs y recuerdos de Barcelona y de España, enfocado, claro está, al turista extranjero que abunda y mucho por la ciudad Condal.

El caso es que después de echar un vistazo a banderas, gorras, horribles frascos de sangría con forma de toro (¡qué darían para otro post!), postales y demás enseres típicos, dimos con un producto del cual desconocíamos por completo su existencia y que nos impactó notablemente.

Estamos hablando, de un producto gastronómico de formato novedoso cuyo nombre es TAPAS TO GO! y cuyos creadores se parapetan bajo el nombre de “La Lola ya no vive aquí”.

Desconocemos la trayectoria e historia de esta empresa, a la cual no le deseamos ningún mal, pero nos preguntamos humildemente si hay un estudio de mercado detrás de su propuesta o sencillamente nos preguntamos ¡si era necesario sacar algo así al mercado! También nos preguntamos cuáles son los límites de algunos conceptos tan sobados y reiterados de forma descontrolada y con total falta de imaginación como son las palabras TAPA, SANGRIA y PAELLA, por poner tres ejemplos.

Alguien debería crear una asociación nacional de protección o crear una denominación de especie protegida para estas palabras que sufren a diario el escarnio de verse mal interpretadas en las pizarras, menús y promociones de cualquier antro con ínfulas de restaurante.

¡Basta ya de exportar estos conceptos tan manidos sin un control previo que no hace más que dañar el auténtico valor, calidad y trascendencia de su significado real!Y esto va dirigido especialmente a TAPAS TO GO!, un producto extraño y oportunista que se escuda en el auge del turismo y en el uso de una de las 3 palabras mágicas antes mencionadas, para ofrecer comida envasada en formato de suplemento dominical.

Solo se nos ocurre un producto o concepto gastronómico tan estrambótico como éste y es el de las máquinas de vending de hamburguesas, que surgieron hace años de la nada y allí es donde volvieron.

Precio: 9,95€