sangria paella tapas

Si hablamos desde el punto de vista de la restauración, en lo que concierne a Barcelona ciudad y más concretamente a su núcleo turístico (véase Barrio Gótico y Borne) y nos damos un paseo por sus ajetreadas calles, no tardaremos en percatarnos de que la mayoría de bares y restaurantes han abrazado una peculiar religión gastronómica.

El exponente más visible de esta nueva confesión es su Santísima Trinidad que, en este caso, se postula como dogma central sobre la naturaleza, no de un Dios, sino de una experiencia comercial: el lucro puro y duro.

No son pocos los locales, casi todos concentrados en Las Ramblas, que se han convertido ya desde hace unos años a esta nueva religión y que ansían desesperadamente captar nuevos adeptos entre los miles de despistados turistas. Éstos son inefablemente abordados por los insistentes predicadores que aguardan en las puertas de sus templos gastronómicos con su Biblia-Menú en la mano y con un discurso que parece haber conseguido calar hondo en los pobres turistas:

  • SANGRIA

  • TAPAS

  • PAELLA

 

Viendo las terrazas de los bares nos percatamos de que… ¡son muchos los turistas que caen en la tentación! Y no es de extrañar que así sea; ¿quién puede resistirse, a priori, a semejante tríada? El problema es que en la mayoría de casos las promesas no están a la altura de las expectativas creadas y uno se da cuenta rápidamente de que ha vendido su alma a un precio demasiado alto. (¡la cuenta da fe de ello!).

 

En Las Ramblas aún quedan bares históricos y recomendables como el Cafè de l’Òpera

 

Nosotros hace tiempo que apostatamos de ésta y otras muchas falsas religiones gastronómicas que prometen y luego no cumplen. Nuestra cruzada personal sigue en marcha…..Seguimos en busca del Santo Grial o simplemente de bares honestos que ofrezcan producto de calidad y que no enmascaren su mediocridad con un pobre marketing turístico.