leche de pantera
Si al leer “leche de pantera” has tenido un pálpito en el corazón y cierta nostalgia, sí, perteneces a esa generación de los 90, la del guay del paraguay y al alucina, vecina; la del Malibú con Piña, Vodka con Naranja, Cointreau con Licor 43 (Cuá-Cuá) … Y si ya con estas combinaciones las resacas eran para flipar en colores, todavía podías superarte y alucinar pepinillos con cócteles taberneros como la leche de pantera. ¿Quién no la recuerda y quién no la pidió alguna vez?

Echamos la vista atrás para recordar este extraño brebaje que encontrabas en tabernas de aspecto desaliñado y a las que acudías a última hora para terminar la fiesta apostando una resaca de órdago con la última -o penúltima- carta: la leche de pantera.

¿Pero de qué estaba hecha?¿De dónde salió esa bebida? Nunca conocimos a nadie que supiera exactamente cómo se hacía la Leche de Pantera y, la verdad, casi mejor, pues con ese nombre, ese color y con las horas de fiesta que llevábamos encima la imaginación estaba en total éxtasis.

 

Se dice que los legionarios añadían a la leche de pantera desde pólvora hasta cocaína

 

El origen de la Leche de Pantera no está totalmente claro pero la leyenda que más circula es la de que esta invención surge en las enfermerías de los cuarteles de los legionarios. Las enfermeras daban para beber leche condensada y los legionarios, que son muy suyos, debieron de decir “¿me estás dando leche cual gatito sedoso?” Así que, para ponerla a la altura que merecían, empezaron a añadirle alcohol, el de farmacia mismo ya valía… Por suerte, se fueron inclinando luego a la ginebra, que es así como más bebible y menos mortal.

Casa del Molinero leche pantera

La bebida triunfó tanto que se propagó su consumo y sus variantes, pues se dice por ahí que a la bebida le echaban desde pólvora hasta cocaína… En cualquier caso, si eres un nostálgico o si nunca habías oído hablar de la Leche de Pantera, ahora es el momento de lanzarte a probarla haciéndola en tu propia casa.

 

Para la misión necesitas ginebra, leche condensada, canela y hielo. Añadiremos a la coctelera dos partes de leche por una de ginebra. Agitaremos bien y lo servimos en una copa o vaso con hielo, espolvoreando con canela.

 

A pesar de que la Leche de Pantera está prácticamente desaparecida del mapa aún hoy encuentras tabernas donde anuncian que la sirven. En Barcelona, concretamente, está la Casa del Molinero, en el Gótico, que sobrevive a una época en la que en esa calle casi todos los bares ofrecían este cóctel.

Nosotros nos hemos tirado a la piscina sin agua, hemos vuelto a los 90 para probar otra vez la Leche de Pantera y comprobar que, efectiviwonder, este cóctel mola cantidubi pero sube mogollón y, la verdad, ya no tenemos el cuerpo pa’movidas raras. Así que mejor nos centraremos en otros aspectos menos nocivos… el spritz, por ejemplo 😉

Vía | Ginebras.net