No hay viaje a Madrid que se precie sin una visita a una de sus tabernas (¡por lo menos!), y cuando nos topamos con una de las más antiguas y auténticas, el regocijo es pleno. Teníamos muchas ganas de visitar Bodegas Rosell, situada muy cerca de la estación de trenes de Atocha, y por fin hemos estado entre sus 4 paredes.

Como muchas otras, la Rosell empezó siendo una tienda de vinos a granel, por allá los años 20, para luego pasar a ser una casa de comidas y después la taberna tal y como la conocemos hoy en día, un local de tamaño reducido pero espacioso con detalles que rezuman historia como los pilares rojos de forja o la fachada de azul eléctrico, que cuenta con unos mosaicos increíbles hechos por el pintor sevillano Alfonso Romero Mesa a principios del siglo XX.

 

La oferta de Bodegas Rosell es amplia y variada, pues puedes encontrar desde embutidos, conservas o tostas hasta platos típicos como el cocido madrileño o las gachas manchegas. Un repertorio para todos los paladares que gusta y mucho, pues el bar se llena con facilidad y, por lo que pudimos comprobar, a él acude parroquia fiel y veterana.

 

Bodegas Rosell
Calle General Lacy, 14
28045 Madrid

Mapa de bares de Madrid