Nos encontramos a finales del siglo XIX y en pleno centro de Madrid. Concretamente, es el año 1894 y acaba de abrir una nueva buñolería-churrería, una de tantas que hay en la ciudad. Se llama como el pasaje en el que se encuentra, San Ginés, y su estupendo emplazamiento le dará una fama y un reconocimiento mundial que le convertirá en la chocolatería más famosa de Madrid y la más longeva.

Sus churros y buñuelos están deliciosos y el local es una maravilla, por lo que no es de extrañar que a la San Ginés acabarán acudiendo famosos de todo el mundo y de todas las disciplinas, además, por supuesto, de los propios madrileños, que acostumbrarán a tomarse su chocolate al terminar la fiesta, para desayunar, merendar…

En 1920, Ramón María del Valle-Inclán escribirá Luces de Bohemia, donde se menciona esta chocolatería.

En la actualidad, la Chocolatería San Ginés, cuenta con su local original y varios anexos, más o menos modernos y más o menos bonitos. Desde luego, la visita es inigualable si te tomas tu chocolate en el espacio original, con sus paredes verdes repletas de espejos y fotografías y su mármol blanco.

El chocolate a la taza, hay que decir, está delicioso, y mientras que nuestra experiencia con los camareros fue excelente, no se podría decir lo mismo de las cajeras de los dos locales en los que estuvimos.

Si, por lo que sea, no podéis ir a deleitaros en la San Ginés, sabed que podéis comprar su chocolate en su página web, en formato para hacer, en tabletas, galletas, bombones…

Chocolatería San Ginés
Pasadizo San Ginés, 5. Madrid

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